Nacen primeros polluelos desarrollados íntegramente en un huevo artificial con una estructura reticular impresa en 3D recubierta por una membrana de silicona

BARCELONA (19 Mayo 2026).- La cáscara del huevo es una de las arquitecturas más sofisticadas de la evolución, una cápsula mineral capaz de proteger un embrión frágil y, al mismo tiempo, dejarlo respirar.

Ese delicado equilibrio es el que Colossal Biosciences en Dallas, Texas, afirma haber replicado en el laboratorio tras lograr el nacimiento de los primeros polluelos desarrollados íntegramente en un huevo artificial.

El sistema, diseñado para permitir la incubación de aves fuera de una cáscara biológica, está pensado, a largo plazo, para proyectos de conservación y desextinción.

El anuncio supone uno de los avances técnicos más ambiciosos presentados hasta ahora por la empresa estadounidense, conocida por sus proyectos para intentar recuperar especies desaparecidas como el mamut lanudo o el dodo. Sin embargo, el procedimiento presentado hoy todavía parte de huevos reales puestos por gallinas.

El proceso comienza en las instalaciones aviares de la compañía, donde los investigadores extraen embriones viables de huevos fecundados y los transfieren cuidadosamente al dispositivo artificial. Es decir, el sistema no crea embriones desde cero ni sustituye la fecundación natural: reemplaza la cáscara y el entorno de incubación biológico por una estructura artificial controlada.



Los investigadores describen el dispositivo como una estructura reticular impresa en 3D y recubierta por una membrana de silicona. Su función es imitar el intercambio de gases de un huevo natural y permitir que el embrión respire.

 

 

Por LAURA FRANCÉS/La Vanguardia

No hay comentarios.: