Papa León XIV agradece a Canarias la acogida del buque Hondius tras el Regina Caeli
CIUDAD DEL VATICANO (10 Mayo 2026).- En el Regina Caeli, el Papa agradece a las Islas Canarias por haber acogido al buque Hondius, punto cero del brote de hantavirus, y se muestra contento de encontrarse con la población en el viaje que realizará en junio a España.
Destaca su llamamiento por Chad y Malí, afectados por duros ataques. Finalmente, un saludo a la “amada” Iglesia copta y un “pensamiento especial” para todas las madres, especialmente aquellas en condiciones difíciles.
La mirada del Papa se dirige luego hacia el pueblo de las Islas Canarias. En español, León XIV dice “gracias” porque, después de haber acogido a cientos de miles de migrantes en los últimos años, los canarios han mostrado nuevamente un espíritu de solidaridad al recibir en Tenerife al buque de crucero Hondius, de bandera neerlandesa, en el centro del brote más delicado del nuevo virus que habría contagiado a ocho personas (cinco de ellas confirmadas por la OMS) y provocado tres muertes: una pareja neerlandesa y una mujer alemana. Mientras se desarrolla una red de controles que involucra a Europa, África, América y organismos sanitarios internacionales, y mientras el caso revive los fantasmas de la época del Covid-19, el Hondius llegó antes del amanecer de hoy a Tenerife, con los muelles del puerto industrial de Granadilla de Abona aislados, vehículos militares en espera y una cadena de traslado pensada para evitar cualquier contacto con la población local.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Papa agradece la “cálida acogida” y se muestra contento de encontrarse con la gente de Canarias en el marco de su viaje a España del 6 al 12 de junio, que prevé visitas a dos de las islas canarias: Gran Canaria y Tenerife.
“Quiero agradecer la acogida que caracteriza al pueblo de las islas Canarias por permitir la llegada del crucero Hondius con los enfermos de hantavirus, estoy contento de poder encontrarme con vosotros el próximo mes en mi visita a las islas”, proclamó el Santo Padre.
Por SALVATORE CERNUZIO/Vatican Newa


No hay comentarios.: