El presidente Miguel Díaz-Canel anuncia paquete cambios estructurales para liberalizar la economía cubana

CIUDAD DE MÉXICO (12 Junio 2026).- El régimen cubano ha anunciado este viernes un drástico paquete de cambios estructurales bajo el denominado Programa Económico y Social para el 2026, dado a conocer por el presidente Miguel Díaz-Canel, para hacer frente a una de las crisis más severas de su historia reciente y en medio de una enorme presión del Gobierno de Donald Trump, que asfixia a la economía con duras sanciones y ha ampliado el cerco contra el liderazgo político, incluyendo medidas contra el propio Díaz-Canel y el expresidente Raúl Castro.

Las nuevas directrices incluyen una descentralización inédita del pesado aparato estatal, la participación de las empresas públicas en el mercado cambiario, la autorización de inversiones a cubanos en el exterior, el fin de subsidios a productos y una severa reducción de la burocracia. “Son tiempos en los que hay que cambiar”, afirmó el mandatario, presionado por un desabastecimiento crónico que se ha agudizado en los últimos meses con el cerco petrolero de Donald Trump, el fantasma latente del descontento social y la presión de Estados Unidos, que ha sumido a la población en una grave crisis humanitaria.

Díaz-Canel justificó el giro pragmático como una respuesta de resistencia frente al embargo estadounidense. Las medidas, sin embargo, parecen una confesión implícita de las amarras que han asfixiado la productividad de la isla. “Estados Unidos no se perdona que, a estas alturas, con toda la máxima presión que han ejercido, la Revolución sigue existiendo y el país sigue funcionando. Y ni ellos mismos se creen eso que tanto hablan y repiten de Estado fallido”, afirmó Díaz-Canel ante la prensa oficial, buscando blindar políticamente el anuncio.

La Casa Blanca ha desplegado una agresiva estrategia contra Cuba, que combina la asfixia financiera sin precedentes con presiones diplomáticas. La Administración de Donald Trump ha cercado la economía de la isla mediante un severo bloqueo energético al restringir drásticamente el flujo de crudo y perseguir a los buques que intentan burlar el cerco. Además, el Departamento de Estado ha limitado el acceso de Cuba a la banca internacional, forzando incluso la salida de operadores como Visa y Mastercard. Washington busca estrangular los ingresos del conglomerado militar GAESA, un conglomerado militar que controla prácticamente la mitad del PIB de la isla.

 

Por CARLOS S. MALDONADO/El País.es

No hay comentarios.: