El Sáhara Occidental vendido por Marruecos para su explotación a empresas europeas

BARCELONA (18 Junio 2026).- Fosfato, pesca, arena, sol, viento... Y ahora también hidrógeno verde. El historial de  explotación de los recursos del Sáhara Occidental por parte del Reino de Marruecos es extenso, como llevan años documentando los defensores del territorio ocupado.

Para su plan de extracción del gas sostenible, en un proyecto llamado Offre Maroc, Rabat ha facilitado recientemente la asignación de terrenos a empresas europeas en un territorio que no le pertenece legalmente, según la ONU. En concreto, ha llamado a participar a consorcios de empresas extranjeras, como la española Acciona, las francesas Total Energies y Engie o la saudí ACWA Power, según explica el Grupo de Trabajo sobre Derechos Humanos en el Territorio Ocupado en su informe anual (titulado Voces de la resistencia) que presentan este jueves ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra. “Todas ellas están asegurándose terrenos en territorio ocupado para sus futuros proyectos en El Aaiún, Bojador y Dajla”, aseguran los investigadores.

En el caso de Acciona, fue el consorcio ORNX, formado por la joint venture Acciona Nordex Hydrogen (ANGH) y la estadounidense Ortus, quien firmó el año pasado el acuerdo para asegurar terrenos en El Aaiún, donde estudia implantar un proyecto de producción de amoníaco renovable.

“Se trata de un proyecto a largo plazo que aún se encuentra en una fase de estudio muy preliminar”, apuntó a La Vanguardia un portavoz de ANGH. “Cualquier desarrollo que se pueda eventualmente llevar a cabo se ajustará plenamente a la legalidad internacional y a los acuerdos comerciales vigentes, en particular entre la Unión Europea y los países del Norte de África”, agregó la misma fuente, que también destacó el potencial del proyecto para generar empleo y desarrollo económico.

l Sáhara Occidental es un territorio separado y distinto de Marruecos según el derecho internacional. Mientras Rabat reclama que la región tiene el estatus de comunidad autónoma marroquí –una demanda que fue avalada por el gobierno de Donald Trump en su primer mandato a cambio de la adhesión marroquí a los Acuerdos de Abraham-, el pueblo saharaui exige poder decidir su futuro en un referéndum de autodeterminación.

Desde la retirada de España el 1976, Marruecos es considerado potencia ocupante, por lo que no tiene soberanía sobre el territorio. “La extracción de recursos en territorios no autónomos sin el consentimiento explícito del pueblo saharaui es considerada ilegal”, recuerdan los autores del informe, que mencionan el Pacto por los Derechos Civiles y Políticos (1966) y del Pacto por los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1975) de las Naciones Unidas. La situación de expolio fue reconocida por una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE en el 2024 que subrayó que los pactos agrícolas y de pesca firmados en el 2019 entre la UE y Marruecos no eran válidos porque no incluían el consentimiento del pueblo saharaui.

 

 

Por GINA TOSAS/La Vanguardia


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