Los Estados Unidos tienen un obstáculo legal que podría frustrar el acuerdo con Irán
WASHINGTON (24 Junio 2026).- El memorando de entendimiento firmado por la República Islámica de Irán y Estados Unidos la semana pasada puede enfrentar un obstáculo legal en Washington: una ley que otorga al Congreso estadounidense la facultad de revisar y, eventualmente, bloquear cualquier acuerdo nuclear con Teherán, informa Responsible Statecraft.
Se trata de la Ley de Revisión de Acuerdos Nucleares
con Irán (INARA, por sus siglas en inglés), aprobada en 2015 durante las
negociaciones que condujeron al Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA). La
norma exige al presidente buscar autorización inmediata para cualquier
"acuerdo relacionado con el programa nuclear de Irán que incluya a Estados
Unidos" y prohíbe la exención de sanciones durante 30 días para permitir
la revisión del Congreso.
Sin embargo, la ley no convoca automáticamente una
votación; para que eso ocurra, los legisladores deben presentar una resolución
de desaprobación. La administración de Donald Trump ha expresado su confianza
en que puede suspender temporalmente las sanciones contra la República Islámica
sin pasar por el Legislativo.
Situación
interna en el Capitolio
Las posturas en el Capitolio están divididas.
Senadores republicanos como Lindsey Graham* y James Lankford han exigido
públicamente que el acuerdo sea sometido a votación. Responsible Statecraft
señala que resulta llamativo que sean precisamente los republicanos —quienes en
su mayoría permanecieron al margen mientras la administración llevaba al país a
la guerra— los que ahora reclamen un papel central para decidir cómo ponerle
fin.
Por otro lado, el senador demócrata Brian Schatz
declaró a Semafor que "está muy claro en la ley federal que el Senado debe
opinar". Estas declaraciones están en línea con la estrategia de su
partido de presionar a Trump de cara a las elecciones de medio mandato.
Aunque legisladores de ambos partidos han exigido
públicamente que el acuerdo sea sometido a votación, la compleja dinámica
política en el Capitolio hace que muchos de ellos prefieran no tener que
pronunciarse. Por un lado, los legisladores republicanos rechazan la idea de
legitimar un acuerdo con Teherán, pero temen enfrentarse al mandatario. Por
otro, los demócratas buscan criticar a la administración, aunque sin dar la
impresión de oponerse a la paz.


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