El dominicano Chris Duarte y Unicaja al doblar de la esquina para rescindir contrato

 

MÁLAGA, España (13 Julio 2026).- El club cajista y el jugador dominicano están cerca de cerrar una rescisión que, si no hay giro radical, podría hacerse oficial esta misma semana y que pondría fin a una etapa tan breve como frustrante.

La salida de Chris Duarte del Unicaja está muy cerca

El Unicaja y el jugador dominicano, a través de sus respectivos servicios jurídicos, están a un paso de cerrar la rescisión del contrato que todavía une al jugador dominicano con el club verde

La desvinculación, incluso, podría hacerse oficial esta misma semana, siempre que las partes terminen de cerrar los últimos detalles de una negociación que parece, por fin, ya encaminada. 


Será el punto final a una relación que comenzó con enorme expectación, pero que ha terminado convertida en uno de los asuntos más delicados de la historia reciente cajista.

Contrato vigente

Duarte continúa siendo jugador del Unicaja a todos los efectos hasta que no se firme la resolución contractual.

Sin embargo, el escenario deportivo con él está más que definido desde hace tiempo. 



El club no cuenta con Duarte para el nuevo proyecto y el jugador tampoco quiere seguir su carrera profesional en Málaga después de una temporada marcada por los desencuentros, la irregularidad y un final abrupto.

La solución pasa ahora por una salida pactada, con una penalización de por medio, que evite alargar un conflicto que ninguna de las dos partes desea mantener abierto. 

El club quiere liberar esa masa salarial para gastarla en este mercado estival, mientras que el jugador necesita estar libre para poder buscar otro destino, en un momento en el que el mercado está en plena ebullición. Es una cuestión de tiempos que ninguna de las dos partes quieres alargar.

Fichaje frustrado

La llegada de Chris Duarte al Unicaja fue uno de los grandes movimientos del pasado verano. El dominicano aterrizó en Málaga con cartel NBA, después de haber pasado por la liga estadounidense, y con la expectativa de convertirse en una pieza importante dentro del proyecto cajista. Su fichaje fue presentado como una apuesta de nivel, con contrato para dos temporadas y una más opcional, y con el atractivo de incorporar a un exterior con físico, puntos y experiencia en escenarios de máxima exigencia.

Sobre el papel, Duarte reunía muchas de las condiciones que buscaba el Unicaja. Un jugador con capacidad para anotar y aportar un talento diferencial en el perímetro. Sin embargo, la realidad fue alejándose poco a poco de aquellas expectativas iniciales. Su adaptación no terminó de ser plena y su papel dentro del equipo fue perdiendo peso con el paso de los meses.

Un caso que se fue enquistando

La situación comenzó a deteriorarse de forma evidente en el tramo final de la temporada. El jugador acabó apartado del equipo y el caso entró en una fase incómoda para todos. A partir de ahí, la continuidad se convirtió prácticamente en una opción inviable. El Unicaja empezó a asumir que el futuro de Duarte pasaba por una salida, mientras que el jugador también fue alejándose del día a día cajista. Ni siquiera acudió a la comida de despedida de la temporada, a pesar de estar invitado.

Un movimiento clave para el nuevo proyecto

La rescisión de Duarte tendrá también una lectura deportiva inmediata. El Unicaja está inmerso en la construcción de una nueva plantilla y necesita liberar espacio, definir roles y avanzar en los fichajes pendientes. La salida del dominicano aclararía una de las carpetas más sensibles del verano y permitiría al club centrarse en las incorporaciones que deben completar el proyecto.

En Los Guindos saben que este mercado exige precisión. Tras el cambio de ciclo en el banquillo y la necesidad de introducir caras nuevas, cada decisión cuenta. La desvinculación de Duarte no será solo el cierre de un episodio incómodo, sino también un paso necesario para ordenar la planificación.


Por EMILIO FERNÁNDEZ/La Opinión de Málaga






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