El papa León XIV firma la nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano
CIUDAD DEL VATICANO (31 Julio 2026).- Esta normativa sustituye a la de 2023 para responder a la necesidad de "tener en cuenta nuevas exigencias de gobierno y algunas importantes modificaciones normativas introducidas en los últimos años". El nuevo texto incorpora en una única ley la reforma introducida mediante el Motu Proprio de noviembre de 2025, relativa a la presidencia de la Pontificia Comisión, que ya no está reservada exclusivamente a los cardenales.
El Papa León XIV firmó este viernes 31 de julio de
2026, memoria litúrgica de san Ignacio de Loyola, la nueva Ley Fundamental del
Estado de la Ciudad del Vaticano, que, según se explica en el preámbulo,
responde a la necesidad de "tener en cuenta nuevas exigencias de gobierno
y algunas importantes modificaciones normativas introducidas en el curso de los
últimos años". La nueva norma entra en vigor de inmediato y sustituye a la
anterior, vigente desde el 13 de mayo de 2023.
Promulgada por León XIV al inicio de su pontificado,
esta Ley Fundamental confirma e integra diversas modificaciones relativas a las
funciones legislativa, ejecutiva y judicial del Estado. En lo que respecta a la
función legislativa, incorpora en un único texto la reforma ya introducida por
el Motu Proprio del 19 de noviembre de 2025, referente a la presidencia de la
Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano, órgano que ejerce
tanto la función legislativa como la ejecutiva.
En aquella ocasión, el Pontífice derogó el artículo 8,
apartado 1, de la anterior Ley Fundamental, que establecía que únicamente los
cardenales podían desempeñar el cargo de presidente de la Comisión. Actualmente
ese cargo lo ocupa la religiosa Raffaella Petrini, quien también ejerce como
presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
El artículo 8 de la nueva Ley Fundamental establece
que "la Pontificia Comisión está compuesta por cardenales y por otros
miembros, entre ellos el presidente, nombrados por el Sumo Pontífice por un
período de cinco años".
En cuanto a la función ejecutiva, la nueva Ley
confirma, por un lado, la misión de la Gobernación, cuya estructura
organizativa contribuye a la misión propia del Estado y está al servicio del
Sucesor de Pedro, a quien responde directamente. Por otro lado, precisa las
competencias del presidente y del secretario general, así como su relación de
colaboración. En cuanto a la figura del secretario general, se subraya su
función institucional, indicando así que este cargo puede ser desempeñado por
más de una persona.
Respecto a la función judicial, el artículo 22,
apartado 1, confirma expresamente que el régimen jurídico de los órganos
judiciales se rige por la Ley sobre el ordenamiento judicial, una normativa
que, gracias a las importantes reformas introducidas en los últimos años,
garantiza plenamente el servicio de administración de justicia.
Con este planteamiento, la nueva Ley Fundamental —que,
como las anteriores, ha sido elaborada, según precisa el preámbulo, "para
dar una fisonomía constitutiva al Estado de la Ciudad del Vaticano", a sus
poderes y al ejercicio de las funciones que de ellos derivan— sigue siendo el
fundamento y la referencia de toda la normativa estatal, confirmando la
singularidad y la autonomía del ordenamiento jurídico vaticano.
El preámbulo reafirma también "la misión de la
Gobernación, que contribuye a la misión propia del Estado y está al servicio
del Sucesor de Pedro, a quien responde directamente".
Como ya ocurría anteriormente, concluye el texto,
"a los órganos de gobierno y a quienes, con distintas responsabilidades y
animados por un verdadero espíritu eclesial, prestan de manera estable su
servicio al Estado, se les confiere el ejercicio de todas las potestades
correspondientes en el territorio definido por el Tratado de Letrán y en los
inmuebles y áreas donde actúan instituciones del Estado o de la Santa Sede y
donde, en virtud del derecho internacional, están vigentes garantías e
inmunidades personales y funcionales".
Por
ALESSANDRO DI BUSSOLO/Vatican News



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