Los CDC de Estados Unidos han confirmado 843 casos deciclosporiasis adquiridos dentro del país desde mayo

WASHINGTON (13 Julio 2026).- Las autoridades sanitarias de Estados Unidos intensificaron la vigilancia de varios brotes de ciclosporiasis, una enfermedad gastrointestinal provocada por un parásito microscópico que suele transmitirse mediante alimentos o agua contaminados y que puede causar diarrea acuosa durante varias semanas.

Hasta el 9 de julio, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades —CDC, por sus siglas en inglés— habían recibido informes de 843 casos confirmados adquiridos dentro de Estados Unidos desde el comienzo de la temporada de vigilancia, el 1 de mayo.

Los casos han sido reportados en 31 estados. Al menos 86 pacientes fueron hospitalizados y no se habían registrado muertes.

Sin embargo, la cifra federal todavía no refleja necesariamente la magnitud total del problema.

Los CDC indicaron que conocen de más de 1,500 casos adicionales que requieren análisis para determinar si cumplen con los criterios de ciclosporiasis adquirida dentro del país. También advirtieron que los estados probablemente están reportando cifras superiores a las que aparecen en el sistema federal debido al tiempo necesario para confirmar, clasificar y transmitir cada caso.

Varias jurisdicciones notificaron durante las últimas dos semanas un aumento frente al mismo periodo de 2025.

Las autoridades federales y estatales investigan varios grupos de contagios en más de un estado, pero hasta ahora no han identificado un alimento o una fuente común que explique todos los casos.

Qué es la ciclosporiasis

La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por Cyclospora cayetanensis, un parásito microscópico que puede contaminar alimentos o agua.

El síntoma más característico es la diarrea acuosa, que puede ser frecuente y, en algunos pacientes, intensa. También puede provocar pérdida de apetito, pérdida de peso, cólicos abdominales, hinchazón, gases, náuseas, cansancio y malestar general.

La enfermedad no suele ser mortal y generalmente puede tratarse con antibióticos, pero los síntomas pueden prolongarse durante semanas si la persona no recibe atención médica.

Los CDC recomiendan consultar a un proveedor de salud cuando la diarrea persista durante varios días, especialmente si está acompañada de pérdida de peso, debilidad o deshidratación.

Para confirmar el diagnóstico puede ser necesario realizar pruebas específicas, debido a que algunos análisis utilizados rutinariamente para detectar enfermedades transmitidas por alimentos no identifican el parásito.

Cómo se produce el contagio

La infección ocurre cuando una persona consume agua o alimentos contaminados con el parásito.

En brotes anteriores, la ciclosporiasis ha sido vinculada con productos frescos como frambuesas, albahaca, cilantro, guisantes, lechugas y mezclas de ensalada.

La contaminación puede producirse cuando frutas o vegetales entran en contacto con agua de irrigación contaminada con materia fecal.

Los especialistas advierten que identificar el producto responsable puede resultar complicado. Un ingrediente como cilantro o albahaca puede estar presente en múltiples platos, restaurantes o productos procesados, lo que dificulta encontrar el vínculo entre los pacientes.

La distribución de un mismo alimento contaminado a supermercados, restaurantes y distintos estados también puede retrasar la investigación.

Además, el parásito no puede cultivarse fácilmente en laboratorios, lo que limita algunas de las herramientas que normalmente se utilizan para relacionar muestras clínicas con alimentos sospechosos.

No suele transmitirse directamente entre personas

La Cyclospora se elimina mediante las heces de una persona infectada, pero necesita permanecer cierto tiempo en el ambiente antes de adquirir capacidad para infectar a otra persona.

Por esa razón, la transmisión directa de una persona a otra se considera poco probable.

El principal riesgo se encuentra en el consumo de alimentos o agua que hayan estado expuestos al parásito después de que este completara su proceso de maduración en el ambiente.

Las autoridades sanitarias monitorean casos durante todo el año, pero el número de infecciones suele aumentar durante la primavera y el verano.

Los CDC consideran como temporada principal el periodo comprendido entre el 1 de mayo y el 31 de agosto, aunque en algunos años se han identificado grupos de casos fuera de esas fechas.

Los datos federales tienen retraso

El total publicado por los CDC incluye únicamente casos confirmados por laboratorio que han sido recibidos y procesados por el sistema federal.

Los estados pueden incluir en sus informes casos probables y confirmados, por lo que sus cifras pueden ser considerablemente mayores.

Los CDC calculan que existe un retraso aproximado de seis semanas entre el inicio de los síntomas y la incorporación del caso a la estadística nacional. Por esa razón, anticipan que el número de casos confirmados continuará aumentando a medida que reciban nuevos informes.

Algunos estados han reportado incrementos mucho más pronunciados.

Michigan, por ejemplo, informó cerca de 1,000 diagnósticos durante su investigación estatal, mientras áreas cercanas de Ohio también notificaron cientos de casos. La diferencia con la cifra nacional obedece, en parte, a que muchos de esos informes todavía deben ser revisados y clasificados por los CDC.

Las autoridades federales aclararon que la situación no ha sido declarada una emergencia nacional de salud pública y que no existe evidencia de que el parásito haya evolucionado para volverse más contagioso.

Quiénes se han enfermado

Entre los 843 casos adquiridos dentro de Estados Unidos y confirmados por los CDC, los pacientes tenían entre 5 y 88 años.

La edad mediana fue de 44 años y el 59% de los casos correspondió a mujeres.

La fecha mediana de inicio de los síntomas fue el 18 de junio, aunque los casos examinados comenzaron entre el 1 de mayo y el 5 de julio.

De las 843 personas sobre las que se tenía información clínica, 86 fueron hospitalizadas. No se reportaron fallecimientos.

Los CDC también contabilizaron 343 casos adicionales en personas que habían viajado fuera de Estados Unidos durante los 14 días previos al comienzo de los síntomas.

Esos casos relacionados con viajes fueron reportados por 32 estados. Dieciocho pacientes fueron hospitalizados y tampoco se registraron muertes.

Cómo reducir el riesgo

La principal recomendación es evitar alimentos o agua que puedan estar contaminados, aunque no siempre es posible reconocerlos a simple vista.

Las frutas y los vegetales frescos deben lavarse cuidadosamente bajo agua corriente antes de consumirlos, cortarlos o cocinarlos.

No obstante, los CDC advierten que el lavado puede reducir el riesgo, pero no garantiza la eliminación completa de Cyclospora, debido a que el parásito puede adherirse con fuerza a determinadas superficies.

 

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