Sargazo en las playas preocupa en República Dominicana, una potencia turística caribeña
PUNTA CANA, República Dominicana (9 Junio 2026).- Entre cocoteros y la arena blanca de algunas de las playas de Punta Cana, una zona paradisíaca situada en el este de República Dominicana, el sargazo preocupa a quienes viven del turismo, una de las principales actividades de este país caribeño.
La llegada de esta macroalga a las aguas de República
Dominicana y Puerto Rico ha crecido en los últimos años. Nueve millones de
toneladas métricas se acumularon en esta zona del Caribe entre enero y el
pasado 30 de junio, por encima de las 8,3 millones de toneladas que llegaron en
el mismo periodo de 2025 y las 1,2 millones del mismo período de 2024, según la
Universidad del Sur de Florida (EE.UU.)
"No he podido disfrutar, como me lo esperaba,
porque a veces me gusta tirarme, meterme mucho más al agua", declara a EFE
Jeyson Orozco, un turista colombiano que lamenta la presencia del sargazo en
playa Bávaro, en Punta Cana.
"Es algo que no te anuncian, que no te dicen.
Esto te lo llevas de sorpresa", señala Orozco, quien alquiló un
apartamento turístico en esta zona durante dos semanas para pasar sus vacaciones.
Los hoteles de esta playa y otro tipo de negocios
privados retiran el sargazo que se acumula en la orilla con la ayuda de
tractores equipados con trituradoras, o simplemente a mano. Sin embargo en algunos
tramos de uso público esta macroalga se acumula sin que nadie la recoja.
"Aquí el que no tiene su dinero para limpiar su
playa no limpia", indica Angelo Joseph, promotor de excursiones que
trabaja a pie de la playa Esmeralda, en Bávaro.
Para Joseph, el sargazo empezó a convertirse en un
problema un poco antes de la pandemia de la covid-19, declarada en marzo de
2020, y su llegada ha ido creciendo en el transcurso de estos últimos años.
"Antes la temporada de llegada del sargazo duraba
un mes y se detenía, luego venía cada tres meses, y ahora está viniendo más
consecutivamente", declara.
Este promotor de excursiones dominicano reconoce que
en la zona donde él trabaja antes se sentaban muchas personas en las tumbonas
de los restaurantes para comer o tomar alguna bebida.
Pero ahora "ya no vienen por la visión que tienen
del sargazo y el olor que provoca (…) el turista viene aquí con una ilusión de
ver el Caribe y se topa con esto y ve que 'guau', es una catástrofe",
lamenta.
Joseph asegura que "no todo el país está así y
hay muchas playas donde no llega" la macroalga.
A unos cientos de metros de playa Esmeralda, Braulio
Pelmito, que trabaja ofreciendo viajes en barca a los turistas, también sufre a
diario el problema.
"Todos los días aquí estamos limpiando el
sargazo, pero no podemos con él, mayormente lo enterramos porque no tenemos
camión para moverlo", señala Pelmito, quien trabaja en Jellyfish, otro
tramo de litoral de acceso público perteneciente a playa Bávaro.
"Gracias a Dios los turistas siempre vienen,
aunque ven el agua así y se ponen a decir que el agua no está limpia, porque en
internet ven otra cosa", indica.
Entre los afectados por esta situación también se
encuentran propietarios de apartamentos ubicados en la costa.
"Hace falta un plan mejor para saber cómo
afrontarlo", declara Tim Kaylor, estadounidense propietario de un
apartamento ubicado a pie de playa, quien asegura que su comunidad de vecinos
gasta unos 1.400 dólares al día para limpiar su tramo de costa.
Además de afectar al turismo, un sector que representa
el 19 % del producto interno bruto (PIB) de República Dominicana, el sargazo
daña los ecosistemas marinos y repercute negativamente en la economía de los
pescadores locales.
A ello hay que sumar el mal olor al descomponerse, sus
eventuales perjuicios respiratorios en poblaciones expuestas, y la afectación
al aspecto del mar, que adquiere tonalidades marrones en franjas cercanas a la
costa sustituyendo el característico azul turquesa propio de las playas del
Caribe.
Entre los aspectos positivos del sargazo estarían su
utilización como fertilizante, la generación de biomasa o la extracción de
materiales de uso industrial.


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