Papa León XIV a las Universidades Pontificias: El estudio como servicio a la fe y a la verdad
CIUDAD DEL VATICANO (9 Octubre 2026).- En la apertura del Año Académico, el Papa recordó la responsabilidad de la Iglesia de custodiar el tesoro de la Revelación desarrollando la inteligencia orante, la reflexión científica, la mediación cultural y su puesta en práctica. A los estudiantes y docentes una invitación a “custodiar el corazón” ante las rivalidades, las ambiciones y la rutina que desgastan y entristecen.
Llevar la vida al
estudio y el estudio a la vida, abrir las puertas, no encerrarse, porque
mientras más nos alejamos de la realidad que el Hijo de Dios encarnado ha
asumido y habitado, menos tendremos que decir y posibilidades de entender.
Estas son algunas de las recomendaciones del Papa a los estudiantes, docentes e
investigadores de las Universidades Pontificias, pronunciadas en su homilía de
la Misa de inauguración del Año Académico celebrada, esta tarde, en la Basílica
de San Pedro en el Vaticano.
Abrir la inteligencia
al soplo creador del Resucitado
Ante cientos de
miembros de las universidades pontificias, el Papa aclaró que un nuevo año
académico no es solo retomar las actividades de estudio o investigación, es
“abrir la inteligencia y las relaciones educativas al soplo creador del
Resucitado, que da paz y unidad”, sino asumir la propia tarea para “responder
así a Dios que llama y a una humanidad en espera”. Se trata de que el Señor
alimente la misión común:
Ninguno enseñará,
estudiará, investigará solo para sí mismo, sino con los demás, para los demás
y, sobre todo, con el Señor y para el Señor.
Memoria y sentido crítico
Al referirse a las
palabras del Apóstol Pablo a los gálatas, que en modo “vibrante y encendido” y
no recriminatorio, los llama a “la inteligencia, a la memoria, al sentido
crítico”, el Santo Padre advirtió que en cualquier época han existido “falsos
maestros” que tratan de guiar el “sentimiento religioso” de los creyentes hacia
sus propios intereses, incluso animándolos a radicalizar algunas enseñanzas en
detrimento de las de Cristo y su Evangelio.
“Estimen el estudio
como servicio a la fe y a la verdad, por su bien y el de tantos hermanos y
hermanas por quienes el Señor ha entregado su vida”.
En este contexto, el
Papa explicó que la alegría y entusiasmo que genera el encuentro con el Señor,
no es verse “fascinados” o “encantados”, pues es la razón, el “preguntarse y
preguntar” a la luz de la Palabra de Dios, el camino de fe en el seguimiento de
Jesucristo. Y esto, agregó el Santo Padre es lo que lleva a la iglesia a
custodiar “el tesoro de la Revelación”, a través “la inteligencia orante, la
reflexión científica, la mediación cultural y su traducción en la práctica.
¡Es una misión!
Diversas son nuestras vocaciones, pero la misión es única.
Más que datos y algoritmos, la memoria de lo vivido
Por otra parte, León
XIV subrayó que nunca hay que olvidar cuál es el principio y el final de las
cosas como sugiere San Pablo en su carta, es decir, “la inteligencia debe hacer
memoria”, no solamente volcar datos, como lo hace un algoritmo, sino
“recordando las experiencias vividas, las “resonancias” del alma humana,
entrando “en contacto” con la propia bondad, con el aliento y dinamismo del
corazón.
La rutina, las
ambiciones, las rivalidades y otros factores negativos pueden distraer, con el
tiempo, atención y energía, dejándonos enjutos y débiles, irascibles y tristes.
Hace falta que volvamos al corazón.
Custodien su corazón, cultiven la amistad
Tras insistir en la
necesidad de estudiantes, investigadores y docentes, de custodiar su corazón
“para que cada edad y responsabilidad sean vividas con la señal del Espíritu”,
el Pontífice recalcó que también es necesario cultivar la amistad en la
universidad, “un don precioso, tanto más cuando es vivida en la búsqueda común
de la verdad en Cristo”
“Lleven la vida al
estudio y el estudio a la vida, según la lógica de la Encarnación”, les dijo el
Santo Padre, “compartamos aquello que nos alimenta” y abramos la puerta, no nos
encerremos. Y retomando un pasaje de su encíclica Magnifica humanitas, el Papa
recordó que quienes tratan con la fragmentación del saber y con el impacto de
las nuevas tecnologías sobre la mente humana, invitan a promover ritmos que
incluyan silencio, reflexión, lectura, análisis ponderado, pues “sin estos
elementos, la libertad interior puede verse comprometida”
La teología ilumina, la amistad enriquece
Al concluir, León XIV
no dejó de referirse al estudio de la teología, denominador común en las
universidades pontificias, sosteniendo que su investigación contribuye a
iluminar el trabajo de todos, poniéndose como encrucijada de los distintos
saberes. Además, el Papa explicó que en los ateneos pontificios de Roma también
se cruzan múltiples sensibilidades, culturas y tradiciones diversas, en las
cuales "el Evangelio revela sus tesoros inagotables". De allí su
invitación a mirar a su alrededor, porque en esas aulas está el mundo entero,
personas provenientes de África, de Asia, de América, de Europa y de Oceanía.
No se limiten a
sentarse al lado: encuéntrense, hablen entre ustedes, escúchense, cuéntense sus
experiencias de Iglesia, recen juntos, compartan momentos de ocio y hagan nacer
amistades que les acompañarán durante toda la vida.
Por ALINA TUFANI DÍAZ/Vatican News


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