El presidente Leonel Fernández, luego de ocho años de ejercicio sale del Palacio Nacional, llevando consigo, grandes satisfacciones por las metas y logros alcanzados, pero ha de llevar también el sin sabor de cosas que quizás quiso realizar y por alguna razón no pudo, así como, por aquellas que si pudo haber realizado y tal vez obvio, por no ver en su momento su valor e importancia, prestando atención a otras cosas.
No obstante, en sentido general debe sentirse bien, puesto que son mas los atinos que los desatinos, aunque como es natural debe estar preparado porque ha llegado el momento de conocer , quienes de los que el mantuvo en su entorno, seguirán profesando lealtad a su persona, y aquellos que a pesar de haber estado en la papa, como dice el pueblo, marcaran distancia y se alejaran raudo buscando refugio en quien tendrá en sus manos el don de mando en los próximos cuatro años.
Esto ha de ser así, a pesar de su liderazgo, de su gran carisma político, de su innegable capacidad, de su intelectualidad, en fin. de todas esas virtudes con las que Dios ha bendecido su existencia, y que han hecho posible que a su edad, ya haya ocupado el solio presidencial en tres ocasiones fruto del voto libérrimo del pueblo dominicano.
Hay que destacar que Leonel Fernández, es relevado del poder por un compañero del partido que el preside, como lo es el Danilo Medina, un hombre de una reciedumbre envidiable y que ha dado claras notaciones de que tiene objetivos claros y precisos de hacia donde piensa enrumbar el destino de la nación, impresión esta, que ha generado a su alrededor un gran sentimiento de confianza de una gestión esperanzadora , dirigida principalmente , en beneficio de los mas desposeídos.
Además, de que quien acompaña al presidente entrante Danilo Medina, en la vicepresidencia de la republica, es la Margarita Cedeño de Fernández, su esposa, por lo que en cierto modo, algo de Leonel Fernández, queda presente en el Palacio Nacional.
Aunque nadie debe llamarse a engaños, Danilo Medina, hará un gobierno a lo Danilo, a su estilo y semejanza, un gobierno enteramente de Danilo en el que se esforzara con su accionar de edificar un liderazgo solido y fuerte cristalizando todo aquello que quizás en algún momento el y Leonel planificaron hacer juntos cuando obtener la presidencia para ambos era solo un objetivo en alcanzar y que hoy Dios y una gran parte del pueblo dominicano han puesto en sus manos dándole la oportunidad de ostentar la función cimera de la nación, un gran privilegio del que son muy pocos los hombres que pueden vivir y disfrutar. Adelante , su suerte es la de todos.
Por LEONARDO CABRERA
El autor es periodista y locutor


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