La campaña de Barack Obama logró capitalizar las
declaraciones grabadas en secreto de su rival republicano, Mitt Romney, quien
busca focalizar su estrategia en la economía.
"Somos del 47 por ciento", dejó claro
Gayle Petro, una profesora de 55 años de Virginia, mostrando así su apoyo al
presidente, Barack Obama, y su rechazo a los recientes comentarios de su rival,
el republicano Mitt Romney. "La clase media no está muerta, está viva. Son
los votantes, la gente real", apuntó mientras aguardaba junto a otras 12
mil personas el mitin del presidente en un estadio de béisbol de Virgina.
El 47 por ciento es la cifra que utilizó Romney en
unas declaraciones grabadas en secreto y publicadas esta semana por la revista
de izquierda Mother Jones. En ellas, el candidato republicano describía al
electorado de Obama como aprovechados "que creen que el gobierno tiene la
responsabilidad de cuidarles".
Semejantes declaraciones, unidas a los casi 14
millones de ingresos de Romney en 2011, convencieron a muchos seguidores de
Obama en Virginia de que el presidente es el candidato que mejor representa a
los Estados Unidos.
"No creo que podamos llegar muy lejos con
líderes que descartan a la mitad de la nación calificándola de ‘víctimas’, que
piensan que no están interesados en responsabilizarse de sus propias
vidas", proclamó Obama ante la multitud, que le interrumpió una y otra vez
con ovaciones. "No veo muchas víctimas hoy en entre el público, veo a
ciudadanos de Virginia muy trabajadores".
Roberta Graham también se considera parte de ese 47
por ciento. Esta empleada de los servicios sanitarios de 46 años considera que
el mandatario dio en el clavo con su discurso y califica de chasco las
"estúpidas" palabras de Romney. "Obama se ocupa de todo el
mundo. Es el presidente de todos, no sólo un porcentaje de la población",
declara.
Para otro de los asistentes al acto, Alex Johnson,
la carrera de Romney estuvo centrada en hacer dinero, mientras Obama "es
un hombre del pueblo".
La semana que concluye no ha sido buena para Romney,
que intenta contrarrestar la impresión de que está del lado de los ricos y
centrar la campaña en la débil economía estadounidense. Pero en Virgina, un
estado clave para las elecciones de noviembre, Obama le saca una ventaja de
entre 3 y 4 puntos, según las últimas encuestas. El equipo del líder
republicano tendrá que continuar a partir de ahora esforzándose por reconducir
su estrategia.
"No importa en qué dirección miremos, el país
está peor que hace cuatro años", apuntó en un comunicado el gobernante
republicano de Virginia, Bob MacDoinnell, antes de la llega de Obama a su
Estado.
Sin embargo, los votantes de Obama creen que el
presidente únicamente necesita otro mandato para dar la vuelta a la situación,
y apuntan además a la desastrosa situación en que se encontraba el país en
enero de 2009, cuando el demócrata llegó a la Casa Blanca.
"Hubo muchos cambios para mejor", explica
Shirley McReynolds, apuntando a la reforma sanitaria. "Estoy deseando ver
lo que podemos hacer a partir de ahora".
Ambas campañas llevarán a cabo una intensa actividad
de mítines en las próximas semanas por todo los Estados Unidos, en un intento
por motivar a los votantes que podría resultar clave para el futuro de la Casa
Blanca.

No hay comentarios.: