Las autoridades de Nueva Jersey, donde más de un
millón de personas permanecen sin electricidad, y las de Nueva York ignoran aún
cuántas mesas de votación podrán ser abiertas para esta elección que opondrá al
presidente demócrata Barack Obama al republicano Mitt Romney.
Sandy "es capaz de provocar cierto caos"
en las operaciones de votación, estima Costas Panagopulos, profesor de ciencias
políticas y especialista en campañas electorales estadounidenses en la
Universidad Fordham de Nueva York.
En Nueva York, 3.000 locales que deberían servir
tanto para las presidenciales como para las legislativas y locales que se
desarrollan en simultáneo, están privados de electricidad.
La secretaria de Estado de Nueva Jersey, Kim
Guadagno, explica que los electores van a poder encontrar "un camión del
ejército con un guardia nacional a su disposición y un gran cartel en el que se
podrá leer: 'Vote aquí'".
En aquellos locales donde los cortes de corriente no
permitan la utilización de las máquinas electrónicas habrá boletas electorales
en papel para introducir en un sobre, señaló el gobernador, Chris Christie.
Los estados de Nueva York y Nueva Jersey extendieron
además los plazos para poder votar por correspondencia. En Nueva Jersey, será
posible hacerlo hasta el mismo martes de la elección y en Nueva York hasta el
19 de noviembre. El estado de Connecticut (noreste) también prorrogó los plazos
para la inscripción en las listas electorales.
Sandy obligará probablemente a modificar la
ubicación de los locales electorales en Nueva York, indicó John Conklin, vocero
de la comisión electoral de ese estado. "En las zonas más afectadas, se
verificará que los locales sean accesibles al público, que dispongan de
corriente eléctrica, que la gente no tenga dificultades para llegar a
ellos".
Otros recursos improvisados serán la instalación de
centros de votación que reúnan a diferentes distritos o incluso tiendas de
campaña, como se hará en Queens, donde un gigantesco incendio destruyó la
totalidad de un barrio.
Para Panagopulos, Sandy suscita muchos interrogantes
sobre la elección y podría retrasar el anuncio del resultado final.
Los estados de Nueva York y Nueva Jersey son
considerados como ya ganados por el presidente Barack Obama, que busca su
reelección, pero no se podrá divulgar el resultado antes de que se termine con
el escrutinio de los votos.
"Las autoridades locales, que hasta ahora se
estaban ocupando de las consecuencias del huracán, deberán centrar su atención
en los problemas que plantea la votación", estima el profesor. Es probable
que los cortes de electricidad y otras dificultades debidas a Sandy
"provoquen errores en el conteo de los votos".
"Si la elección es tan disputada como se prevé,
eso tendrá un impacto, y el resultado final de la presidencial podría verse retrasado",
insistió Panagopulos.
Donna Liebmeran, presidenta de la Unión por las
Libertades Cívicas de Nueva York, teme que electores residentes en zonas
devastadas por Sandy no puedan sufragar. "Por el momento su principal
preocupación es proveerse de alimentos y conseguir un techo, pero tienen
derecho a votar y hay que hacer todo lo posible para garantizarles ese
derecho".
Aun si se prolongan los plazos, "tememos que el
sistema no sea lo suficientemente flexible como para que la máxima cantidad
posible de electores pueda expresar su voto", dijo. "Ya tenemos
problemas cuando todo es fácil de organizar, más aún cuando hay dificultades".
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, asegura
que la elección tendrá lugar cueste lo que cueste. "Sería realmente una
pena que algunos burócratas hagan que esto fracase, pero espero que ello no
suceda", dijo.

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