Después de la condena a 18 meses de cárcel dictada
contra el mayordomo del Papa, Paolo Gabriele, hoy arranca en el Vaticano el
segundo –y según todos los indicios el último- juicio relacionado con el 'caso
Vatileaks', la filtración masiva de documentos reservados que en los últimos
meses ha sacudido a la Santa Sede. En esta ocasión quien se sentará en el
banquillo de los acusados es Claudio Sciarpelletti, un técnico informático de
43 años y nacionalidad italiana empleado en la secretaria de Estado vaticana.
Está acusado no del robo de documentos
confidenciales (como el ex ayuda de cámara de Benedicto XVI) sino de un delito
de encubrimiento y otro de falso testimonio. Según el propio Federico Lombardi,
el portavoz de la Santa Sede, su papel en el 'Vatileaks' habría sido
absolutamente menor. La prueba es quesólo ha pasado una noche encerrado en la
celda de la gendarmería vaticana, la del pasado 25 de mayo, mientras que
Gabriele, el ex mayordomo del Papa condenado a un año y medio de cárcel por el
robo de documentos reservados, estuvo en prisión provisional 53 días. Y ahí
sigue: lleva en total cinco meses encerrado, por lo que sólo le queda un año
para cumplir la pena a la que fue condenado. Aunque se espera que después del
juicio contra Sciarpelletti el Papa le conceda finalmente el indulto.
Pero, aún siendo un proceso de baja intensidad, el
juicio que hoy a las 9.00 horas arranca en el Tribunal Vaticano está
despertando un enorme interés. El motivo: los cinco testigos que serán llamados
a prestar declaración, y que podrían arrojar luz sobre las muchas sombras que
aún penden sobre el escándalo del 'Vatileaks'. El propio Paolo Gabriele, el ex
mayordomo del Papa conocido como 'El cuervo', será uno de los que se subirán al
estrado para prestar testimonio.
Pero los reflectores se concentran sobre todo en la
figura de monseñor Carlo Polvani, responsable de información de la secretaría
de Estado y sobrino del arzobispo Carlo Maria Viganò, actual nuncio apostólico
en Washington pero hasta hace un año responsable de la gestión financiera de la
Santa Sede. Con la precisión de que las revelaciones más inquietantes que ha
sacado a la luz el 'Vatileaks' son las cartas enviadas por Viganò al número dos
del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, denunciando "muchas situaciones
de corrupción y prevaricación" en el Gobernatorio, organismo equivalente
al ministerio de Economía vaticano.
Los documentos del Vatileaks han destapado asimismo
que Viganò, en contra su voluntad, fue apartado en noviembre del año pasado de
su cargo como secretario del Gobernatorio y enviado lejos del Vaticano, a
Estados Unidos, en calidad de nuncio en Washington.
Además, también serán llamados a declarar el
vicecomandante de la Guardia Suiza, William Kloter, el comandante de la
gendarmería vaticana, Domenico Giani, y el gendarme Gauzzi Broccoletti.
Por
IRENE HERNADEZ VELASCO
El Mundo


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