ATLANTA. - Al sentirse cada vez más frustrado y
enojado durante los últimos meses, Justin Upton estaba ansioso por comenzar un
nuevo capítulo en su carrera. Pero por mucho que deseaba irse de los
Diamondbacks y escapar de los rumores de cambio, Upton jamás imaginó que un
traspaso llenaría de felicidad a toda su familia.
Dicha alegría fue obvia durante la rueda de prensa
en el Turner Field en la cual los Bravos presentaron de manera oficial a Upton.
En el público estaban sus orgullosos padres y su hermano mayor, B.J. Upton,
quien firmó un contrato de cinco años y US$75.25 millones con Atlanta en
noviembre que estableció un récord de la franquicia.
"Los últimos días han sido fenomenales",
dijo Justin. "Caminando por este clubhouse y estrechando manos, me da la
impresión de ser un lugar donde quieren ganar y quieren que yo sea parte de
eso".
Atlanta recibió a Upton y al infielder Chris Johnson
de Arizona a cambio del venezolano Martín Prado, el panameño Randall Delgado y
tres prospectos de liga menor: Zeke Spruill, Nick Ahmed y Brandon Drury.
"Es una gran oportunidad", dijo Justin.
"Me emociona ponerme este uniforme y jugar para esta organización".
A Justin, quien mide seis pies y dos pulgadas y pesa
220 libras, le gusta señalar que es más corpulento que su hermano mayor. Pero
B.J., a pesar de ser de voz suave, confía en poder relacionarse bien con su
hermanito.
"Definitivamente nos vamos a motivar uno al
otro", dijo B.J. "Eso es de esperarse. Nos conocemos de toda la vida.
Crecimos juntos. Sé cuando él está hablando en serio y él sabrá cuando sea yo
el que hable en serio".
Con los hermanos Upton y Jason Heyward, se puede
argumentar que los Bravos tienen más habilidad atlética en los jardines que
cualquier otro equipo de Grandes Ligas. Se espera que Heyward, quien ganó su
primer Guante de Oro en el 2012, permanezca en el jardín derecho y que Justin
se traslade al bosque izquierdo, puesto que jamás ha defendido en la Gran
Carpa.
"Creo que va a ser una transición sin
problemas. Obviamente, es un cambio. Me va a tomar algo de tiempo. Pero creo
poder acostúmbrame", dijo Justin.
Upton tuvo que lidiar con una incertidumbre casi
constante durante las últimas dos temporadas, ya que los D-backs hicieron
múltiples intentos por canjearlo. La frustración aumentó durante la campaña del
2012, en la cual el guardabosque sufrió una lesión en el pulgar y bateó para
.280 con 17 jonrones y un OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .785.
Pero faltando apenas dos semanas para que comiencen
los entrenamientos, Upton ya no tiene que preocuparse ni por el pulgar ni por
lo que era un futuro incierto con los D-backs. Ahora, simplemente puede
disfrutar del sueño de jugar pelota junto a su hermano a nivel de Grandes
Ligas.
"No pensé que sucedería este año", dijo Justin.
"Uno no siempre tiene esa suerte. Es difícil describir con palabras cómo
se siente el que hayamos tenido esa oportunidad ahora. Estamos emocionados y
entusiasmados por lo que viene".
Por MARK BOWMAN/MLB.com


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