WASHINGTON/LONDRES.- Las reacciones en la comunidad internacional a la
prueba nuclear realizada por Corea del Norte no se han hecho esperar.
El presidente de Estados Unidos Barack Obama la ha
calificado como un acto "altamente provocativo" que perjudica la
estabilidad regional, y ha afirmado que el programa nuclear de Pyongyang es una
amenaza para EEUU, sus aliados y la seguridad internacional. "El peligro
que representan las actividades amenazadoras de Corea del Norte hace precisa
una actuación rápida y creíble de la comunidad internacional. EEUU seguirá
dando los pasos necesarios para defender al país y sus aliados", ha dicho
en un comunicado. El ensayo norcoreano se produce a menos de 24 horas de que
Obama dé su discurso sobre el Estado de la Unión.
El Consejo de Seguridad de la ONU ha convocado una
reunión de emergencia para las 15 horas, en la que iniciarán el proceso para
aprobar nuevas sanciones contra el programa nuclear de Pyongyang.
Desde Londres, el ministro de Exteriores William
Hague también ha condenado la prueba norcoreana y ha pedido una "respuesta
firme" de la ONU e indicó que Reino Unido "va a realizar consultas de
urgencia con sus aliados del Consejo de Seguridad".
Martin Nesirky, portavoz del organismo multilateral,
ha dicho que "es una violación clara y grave de las resoluciones del
Consejo de Seguridad", y que Ban Ki-moon está convencido de que el grupo
de los seis "se mantendrá unido y tomará las medidas apropiadas".
Pyongyang ha continuado con su programa nuclear a
pesar de las "firmes advertencias" de sus aliados chinos, que les
pidieron que renunciaran a la prueba cuando se hizo evidente que ésta era
inminente, ha dicho un diplomático en la ONU que ha preferido mantener el
anonimato. "Lo que han hecho los norcoreanos representa un verdadero
desafío a los chinos".
Además, el Gobierno chino ha asegurado que se opone
"firmemente" a la prueba nuclear efectuada por Pyongyang y urgió al
país a no emprender más acciones que "empeoren la situación".
Así lo aseguró el Ministerio de Asuntos Exteriores
chino en un comunicado en el que subrayó que Pekín apuesta por la
"desnuclearización de la península, la prevención de la proliferación
nuclear y el mantenimiento de la paz y la estabilidad en el noreste de
Asia".
Por su parte, el primer ministro Shinzo Abe también
ha afirmado que la acción de Pyongyang es una grave amenaza para Japón y no
puede ser tolerada. Tokio espera que la ONU imponga severas sanciones al
régimen norcoreano.
El presidente francés, François Hollande, ha
condenado "con la máxima firmeza" el nuevo ensayo nuclear de Corea
del Norte, diciendo que "Francia apoyará la acción del Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas".
Alemania también se opone y el ministro de
Exteriores alemán, Guido Westerwelle, ha expresado enérgicamente su rechazo
ante la nueva prueba nuclear subterránea efectuada por Corea del Norte y exigió
nuevas sanciones contra el régimen de Pyongyang.
Tras celebrar que el consejo se reúna hoy mismo para
abordar de urgencia esa violación, subraya que "una postura clara debe ser
la respuesta de la comunidad internacional a esa nueva provocación".
Rusia, país con el que comparte frontera terrestre,
se suma a la condena y asegura que Corea del Norte se merece una adecuada
reacción por parte de la comunidad internacional. El comunicado de la
Cancillería rusa subraya que, "una vez más, al ignorar las normas del
derecho internacional, (Pyongyang) mostró desprecio por las decisiones del
Consejo de Seguridad de la ONU".
Pero, al mismo tiempo, la Cancillería confía en que
"el paso dado por Pyongyang no sea aprovechado como excusa para ampliar la
actividad militar en torno a la península coreana".

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