VIÑA DEL MAR.- Todavía resuenan en Chile los ecos
del gran golpe que dio el argentino Horacio Zeballos, el hombre que amargó la
fiesta a Rafael Nadal en su regreso al tenis tras más de siete meses de
inactividad.
Si ya después del partido no lo podía creer, el
argentino despertó al día siguiente aún más incrédulo en Viña del Mar, una
ciudad que de a poco comienza a retomar su rutina veraniega tras el paso del
'huracán Nadal'.
"Chau Viña. Q semanita me regalaste!. Ayer
necesite 7 u 8 horas mas en ese dia. Porq se termino Alegria inmensa. Q
recuerdos de por vida", escribió Zeballos en su cuenta de Twitter antes de
abandonar el balneario chileno y partir rumbo a Sao Paulo, donde continuará su
gira latinoamericana sobre arcilla, donde podría cruzarse con Nicolás Almagro,
doble defensor de la corona, en la segunda ronda, y con Nadal en una hipotética
final.
¿Será el comienzo del despegue para Zeballos? Zurdo,
buen saque, revés a una mano y dueño de un tenis tan vistoso como irregular, el
argentino mostró un nivel muy superior al número 73º que marcaba el ranking
hasta el lunes y que esta semana ha saltado hasta el 43º.
"Tiene potencial y desparpajo en la
pista", dijo sobre él Nadal. "Lo que me falta es un poco de
consistencia", admitió el argentino, que a los 27 años sumó el primer
título de su carrera tras la final perdida en San Peterburgo en 2009. El nuevo
ranking le posibilitará concentrarse en jugar torneos mayores y dejar de lado
los Challenger que tanto frecuentó en 2012.
Su victoria le permite también borrar de alguna
manera el exabrupto cometido hace una semana tras la victoria ante Alemania por
la Copa Davis, cuando sus desafortunadas declaraciones contra Juan Martín del
Potro saltaron a todos los titulares. Aquella vez, cuando el equipo fue
consultado acerca de si había recibido una felicitación de parte de Del Potro,
ausente de la competición por decisión personal a lo largo de todo 2013,
Zeballos respondió con un irónico: "¿De quién?".
Fue un episodio más de un nuevo fin de semana de
turbulencias en el equipo argentino de Copa Davis, pese a la valiosa victoria
por 5-0 ante Alemania, en la que Zeballos ganó el punto de dobles junto a David
Nalbandian. "Lamentablemente, por ahí uno a veces comete errores. Yo
cometí el mío, pedí disculpas vía Twitter o vía lo que sea, y por suerte creo
que todo quedó bien claro", comentó el argentino a Dpa esta semana.
Zeballos no tiene dudas de que las cosas volverán
pronto a su cauce habitual. "Seguramente Nadal estará ganando torneos y yo
viéndolo por la televisión", auguró el argentino, un jugador absolutamente
creativo en sus manifestaciones. "¿Quedó alguien? Vayan a ver a Rafa",
dijo sonriente el argentino en la conferencia de prensa tras la semifinal del
sábado, en la que venció a su compatriota Carlos Berlocq. El español estaba a
punto de salir a la pista para medirse al francés Jeremy Chardy en la otra
semifinal y un griterío lejano llegaba a la sala de conferencias, donde apenas
un puñado de periodistas aguardaba al número 73 del mundo.
"Quiero sentir nuevamente lo que es no tener
chances de ganar", bromeó entonces Zeballos, sin saber que un día después
estaría alzando el título entre lágrimas. El argentino se ánimo en la víspera
del partido decisivo a calificar de "dios" a Nadal.
"Preparándome para enfrentar a 'Dios' en la cancha de tenis hoy!",
escribió el domingo en su cuenta de Twitter. Tras el encuentro dijo: "Me
fui a confesar con Dios y me perdonó".

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