Rajoy garantiza que en 2014 'la economía española crecerá con claridad'


MADRID.- El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha cumplido con las expectativas y, a diferencia de su 'número dos', María Dolores de Cospedal, ha hecho elipsis del 'caso Bárcenas'. No sólo no ha declarado su "vergüenza" por haber confiado en su ex tesorero, como reclamaban algunos dirigentes, sino que ha declarado su voluntad de luchar para que España no se convierta en un "país inhabitable" en el que se dé validez a las "acusaciones sin pruebas" y se haga con ello un "daño irreparable" a los afectados.

Claro que Rajoy ha arrancado condenando con firmeza la corrupción y reivindicando las propuestas de "transparencia" que él mismo llevó al Debate sobre el Estado de la Nación. Además, ha emplazado a todos los partidos políticos a que se sumen a ellas y "aporten lo que estimen oportuno y conveniente" para que este tema "sea historia" en España.

También ha reivindicado la propia actuación en los casos habidos en su partido. "Toda corrupción es inaceptable, hay que perseguirla en cuanto aparezca. Este partido ha actuado cuando ha tenido conocimiento con un nivel de exigencia que nadie ha igualdado, y es nuestra obligación colaborar con la justicia y poner todos los instrumentos", ha dicho en su discurso ante la Junta Directiva.

Ahora bien, "dicho esto", Rajoy ha solemnizado: "Creo en la política, una actividad noble y digna, propia de las sociedades civilizadas, que va más allá de las ideologías y de las querellas partidistas, y yo me siento orgulloso de vosotros".

Y ha insistido: "También quiero recordar que no es verdad que en España hay una corrupción generalizada, eso es una insidia. Las excepciones sólo son representativas de sí mismas como en todas partes donde crecen malas hierbas. España es un país limpio, que lo está pasando mal, que tiene casos de corrupción pero cuyas instituciones están sanas y generalizar es profundamente injusto".

Llegado a este punto, el presidente del PP, se ha mostrado decidido a evitar que "España se convierta en un país inhabitable en el que se pueda acusar sin pruebas, lo que causa daños que ya son irreparables. No se trata de ocultar ni trivializar pero sí de actuar con sensatez y equilibrio, y que se dé a cada uno lo justo".


'España es un país limpio, cuyas instituciones están sanas'

Rajoy, que ha dedicado el grueso de su intervención a glosar la situación económica y las reformas en marcha, también se ha referido al polémico asunto del déficit, pero tampoco ha hecho mención alguna de su reunión secreta con Artur Mas ni del 'déficit a la carta' que ha despertado los recelos entre sus barones.

Sobre el primero, y de manera tácita, ha subrayado su "disposición plena a dialogar, como he demostrado" pero le ha advertido de que "de lo único que no voy a hablar es de incumplir la ley. Y si alguien quiere cambiarla, ya sabe lo que tiene que hacer, porque hay procedimientos en las leyes para reformarlas".

En cuanto a la reducción del déficit, ha "agradecido" los esfuerzos de todas las Comunidades y les ha pedido su voluntad de acuerdo en los dos grupos de trabajo constituidos, tanto para el nuevo reparto de dichos esfuerzos en 2013 como en el que estudiará la reforma del modelo de la financiación.

"Éste es un país gobernable; todas las administraciones estamos en el mismo barco, un solo barco. Colaboraremos con todos los gobiernos autonómicos como hasta ahora. Y yo escucho a todos, como es mi obligación, aunque algunos no quieran entenderlo", ha enfatizado, antes de que, al término de su intervención, sólo el presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, haya pedido el uso de la palabra, para apoyar sus palabras.

Acoso a los políticos

Lejos de flagelarse con los asuntos que sacuden a su partido, Rajoy ha insuflado ánimos a los suyos. Y lo ha hecho deteniéndose de manera especial en los episodios de "acoso, intimidación o violencia verbal" que "estos días" han sido objeto "algunos compañeros de nuestro partido y sus familias". "Vivimos en una democracia", les ha dicho, "pero la intimidación no puede seer una forma de participar en los asuntos públicos. Nadie merece ser amenazado acosado o intimidado, y menos, si el motivo ha sido haber sido elegido por la mayoría de los ciudadanos. Ése es su pecado, y la mayoría no puede ser coaccionada por una mayoría".

Así, por un lado, ha hecho "un llamamiento a todos lo partidos políticos para que condenen sin tibieza ni indertidumbre estos actos, y yo los condeno". Y por otro, ha advertido que el fenómeno de los desahucios "no es nuevo" y que lo nuevo es que hay un Gobierno que trabaja para paliar la situación. "Antes nadie hizo nada, y antes, nadie protestaba, nadie", ha subrayado.

Similar discurso ha hecho en relación con el problemas de las preferentes: "No es una responsabilidad del PP sino de quien en su día tuvo que haber supervisado y no lo hizo, y el PP está haciendo todo lo posible para resolver este problema que no hemos creado nosotros", ha dicho.

El grueso de su intervención, en todo caso, ha versado sobre su compromiso con las reformas económicas y el traslado de nuevos ánimos para afrontarlas: ."El año 13 aún será duro, sobre todo en su primera parte", ha comenzado por anunciar, para añadir: "En el 14 la economía crecerá con claridad, comenzaremos a crear empleo y los españoles notarán resultados tangibles de los sacrificios que han hecho. Así ocurrirá si perseveramos, matenemos el rumbo y no hacemos caso de cantos de sirena".


Fuente EL MUNDO

No hay comentarios.: