ESTAMBUL.- Tras una noche de enfrentamientos entre policías
y manifestantes con gases lacrimógenos y cañones de agua, los líderes de las
protestas en Turquía dieron marcha atrás al diálogo previsto para este
miércoles con el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.
Luego de la violencia de este martes en la plaza de
Taksim, las negociaciones son infructíferas, dijo Eyup Muhcu, uno de los
líderes de las protestas.
Quienes acuden a la reunión en la oficina del primer
ministro en Ankara son amigos de su gobierno, agregó Muhcu.
Este miércoles inició en calma, con la lluvia
cayendo sobre los escombros de varios días de disturbios. Pero eso podría ser
solo un respiro.
Los manifestantes se han enfrentado con la policía
en las calles de Estambul desde hace dos semanas, han respirado gas lacrimógeno
y soportado cañones de agua. Mientras, esperan que su protesta en un parque del
centro de la ciudad no se disuelva.
Lo que comenzó a finales de mayo como una
manifestación a favor del medio ambiente —en oposición a un proyecto para
construir un centro comercial en el parque Gezi, de Estambul— se ha convertido
en una cruzada contra Erdogan que se extendió por todo el país.
Los
manifestantes y los alborotadores
Para empezar, no todos los organizadores fueron
invitados a las pláticas, dijo Muhcu.
El gobierno marca la diferencia entre los
ecologistas que iniciaron las protestas para salvar el parque y los marxistas
extremistas, quienes han lanzado piedras y bombas molotov a la policía, explicó
el consejero jefe de Erdogan, Ibrahim Kalin.
El funcionario se refirió a estos últimos como
"los alborotadores".
"En ninguna parte del mundo serían considerados
manifestantes pacíficos", dijo Kalin este martes a la periodista
Christiane Amanpour, de CNN. Algunos de ellos están vinculados con el grupo que
llevó a cabo el ataque a la embajada estadounidense en Ankara en febrero,
agregó.
La reacción de la policía no ha sido distinta a los
métodos de las fuerzas de seguridad en contra de grupos similares en la
protesta Ocupa Wall Street en Estados Unidos, consideró.
"La policía obviamente tiene el mandato de
establecer el orden público", dijo Kalin, tal y como lo hacen en España,
Suecia y Gran Bretaña.
Los
otros manifestantes
La mano dura y la retórica de Erdogan han dejado muy
poco espacio para el desacuerdo, y han provocado a muchos turcos seglares que
votaron en contra de su gobierno.
Esos son los manifestantes, muchos profesionistas, que han acudido al
parque y piden la renuncia del primer ministro tras una década de gobierno.
Dicen que tienen muy poco lugar en la mesa del
gobierno, apoyado en su mayoría por conservadores rurales religiosos. Hasta
ahora, no hay muestras de que tendrán espacio este miércoles.
El registro de derechos humanos
Expertos y grupos de derechos humanos concuerdan con
este grupo de turcos acerca de los retrasos en materia de libertades en el
gobierno democrático de Erdogan.
"Los fiscales y las cortes siguen usando las
leyes del terrorismo para perseguir y prolongar la encarcelación de los
activistas políticos kurdos, defensores de derechos humanos, estudiantes,
periodistas y uniones de trabajadores", escribió Human Rights Watch en un
reporte de 2013 sobre Turquía.
Los periodistas turcos temen escribir cualquier
crítica al gobierno y las compañías de medios enfrentan multas por cubrir temas
incómodos.
De acuerdo con el Comité de Protección de
Periodistas, las autoridades turcas han detenido a periodistas por cubrir las
protestas.
El dilema de Erdogan está en cómo maneja a quienes
no lo eligieron, dijo el periodista Fareed Zakaria, de CNN. "Cree que
habla por todo Turquía".
Y eso es peligroso.
Aquellos que están en su contra son manejados de
manera "demasiado autoritaria", dijo Zakaria a Piers Morgan este
martes.
Y el primer ministro ha dicho que no retrocederá.
"Dicen que el primer ministro es duro",
dijo Erdogan este jueves en referencia a sus detractores, en una reunión de su
partido. "Lo siento, el primer ministro no cambiará".
El exjefe de inteligencia de EU, John Negroponte,
cree que las manifestaciones tienen que ver con las ambiciones de Erdogan.
"(Puede) que haya fuerzas uniéndose, cuyo fin
es prevenir que él logre su ambición de convertirse en el próximo presidente
del país", dijo a Morgan.
El
reinicio del miércoles
Un manto gris cubría la plaza Taksim este miércoles
por la mañana, quizá enfriando el espíritu de los manifestantes que se
enfrentaron con la policía por la noche.
Gente con impermeables y paraguas caminaba en la
plaza y quitaba barricadas.
Un batallón de la policía permanecía en una esquina de
Taksim, detrás de vehículos armados. Residentes los observaban alrededor.
Con el rompimiento de las pláticas, los
manifestantes y el gobierno parecen volver al inicio.


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