Otra vergüenza en las Grandes Ligas

Otro pelotero dominicano ha sido cazado por el uso de sustancias controladas en las Grandes Ligas. Tocó la oportunidad a Miguel Tejada.

Fue suspendido por 105 partidos por arrojar positivo a Adderall, una sustancia que había utilizado en el pasado como tratamiento para el déficit de atención.

Pero otro dominicano, el lanzador Pascual Pérez fue suspendido por toda la temporada de 1992 por un resultado positivo a cocaína.

Aunque tenemos los mejores talentos en el béisbol profesional de Estados Unidos, no es menos cierto que en todos los escándalos por el uso de sustancias prohibidas, ahí estamos.


Cada vez que un pelotero dominicano hace trampa, avergüenza el país.

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