Al menos 56 soldados y policías murieron este
viernes en tres ataques de miembros de Al Qaeda contra posiciones militares y
de las fuerzas de seguridad en el sur de Yemen, según el último balance de
fuentes militares y locales.
Los ataques fueron cometidos en la provincia de
Chabwa. El balance más sangriento fue causado por el estallido de un coche
bomba en un campamento del Ejército que mató a 38 militares encargados de la
seguridad de los campos petroleros de la región, precisaron las fuentes.
Hubo "un enfrentamiento entre los militares y
los atacantes en la entrada del campamento y luego un coche bomba se precipitó
hacia el interior del lugar y estalló, matando a 38 soldados", declaró un
responsable local en Ataq, capital de la provincia de Chabwa. Fuentes
castrenses confirmaron el balance.
Simultáneamente a este ataque a un campamento
militar, cerca de Ataq, "un kamikaze al volante de un coche bomba se hizo
estallar antes de llegar a su objetivo, un retén del ejército" en Al
Nusheima, situado más lejos, afirmó una fuente militar, que añade que "10
soldados murieron" en la explosión.
Los atacantes "capturaron a militares"
después de este ataque en Al Nusheiba, informaron testigos contactados por la
agencia AFP, que desconocen a cuántos.
Un tercer ataque contra un campamento de las
unidades especiales de las fuerzas de seguridad mató a ocho policías en Maifaa,
afirmaron fuentes castrenses.
Los militares atribuyen esta ofensiva, cometida de
madrugada en la provincia de Chabwa, a la red Al Qaeda, muy activa en el sur y
el este de Yemen. Por el momento no han sido reivindicados.
La rama de la organización terrorista en la
Península Arábiga (AQPA) está considerada como la más peligrosa de la red
fundada por Osama bin Laden, que era saudí, pero con su familia es originaria
de Yemen.
Al Qaeda aprovechó la fragilidad del poder central
durante la insurrección popular contra el ex presidente Ali Abdalá Saleh, en
2011, para reforzarse en el este y el sur de Yemen.


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