CAMAGÜEY.— «No imaginé tanta solidaridad con mi
persona», dijo emocionado a JR el boxeador Julio César La Cruz, bicampeón
mundial en los 81 kilogramos.
El pugilista nos acogió en su casa, luego de recibir
el alta médica en horas de la mañana del pasado domingo, a causa de una
agresión con arma de fuego, a la salida de un centro recreativo de esta ciudad.
«Ante todo —dijo— un abrazo fraternal, leal y
solidario a las máximas autoridades del país y de la provincia, por su
permanente preocupación por mi salud y por toda mi familia: me han tratado como
a un hijo».
Agregó que agradece toda la atención ofrecida por
parte de los médicos, enfermeras, paramédicos y especialistas que durante su
estancia en el hospital provincial de Camagüey no descansaron por devolverle la
salud.
El campeón cubano de boxeo herido por un disparo el pasado sábado, recibió el alta médica tras
una "favorable" evolución y no tendrá "inconveniente" para
volver a la vida deportiva, informaron hoy medios oficiales.
La Cruz, campeón mundial en Almaty 2013 y Bakú 2011,
fue dado de alta médica ayer domingo en la provincia este de Camagüey, su
tierra natal, y donde en la madrugada del sábado recibió un disparo a la salida
de un centro recreativo durante "un intento de asalto", según la web
de la emisora Radio Rebelde.
El equipo médico que atendió al pugilista informó de
que "tenía una pequeña bala alojada en la parte superior de la cadera
izquierda sin compromiso vascular, ni motor ni de otro tipo, por lo que se
decidió no extraer el proyectil, solo curar la lesión y establecer un
tratamiento", precisó hoy el diario Granma.
Según los médicos, la herida recibida no significó
en ningún momento un peligro para la vida de La Cruz, quien podrá
"reincorporarse a los entrenamientos y a su vida deportiva normal",
añadió el rotativo.
La Cruz, seleccionado entre los deportistas más
destacados del año 2013 en Cuba, conforma el equipo Domadores de la isla que
lidera actualmente el grupo eliminatorio B de la IV Serie Mundial de Boxeo.
El éxito más sonado del pugilista de los 81
kilogramos en 2013 fue el oro de su división en el Mundial de Almaty,
Kazajistán, y además ganó una presea dorada en el Cinturón de Oro en Rumanía.
En el encuentro de Julio César con los miembros del
Buró Provincial de la UJC en Camagüey, Roberto Conde Silverio —primer
secretario de la organización aquí— y María de los Ángeles Rodríguez, el
boxeador añadió: «Mando un saludo a las miles de familias cubanas y del mundo
que se han mantenido al tanto de mi persona, y uno bien grande a todas las
madres que han mostrado su sentir junto a la mía».
Ante la presencia de su mamá, Ana de la Caridad La
Cruz Peraza, su primo Raubel Mayeta, otros familiares, amigos y vecinos, Julio
afirmó estar en forma: «Estoy en plena recuperación y duro para dar combate en
el cuadrilátero».
Antes de retirarnos de su casa, ubicada en la
histórica y céntrica plaza de San Juan de Dios, aseveró que la actitud humana y
masiva de su pueblo es única en el mundo. «Por eso mi pueblo tiene que saber
que me exigiré mucha disciplina en los próximos días, para seguir trayendo
medallas».


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