LA HABANA.- El Departamento de Estado de EEUU no
hizo un comentario inmediato, pero el pasado verano dijo que las conversaciones
no representan un cambio en la política estadounidense hacia la isla y son
consistentes con los esfuerzos de Washington para garantizar una migración
segura entre ambos países.
El presidente George W. Bush suspendió en el 2003
las conversaciones migratorias, que se celebraban dos veces al año desde 1995.
La administración de Obama las reanudó en el 2009, pero las suspendió de nuevo
después de que Cuba arrestó el 3 de diciembre del 2009 al contratista del
gobierno estadounidense Alan P. Gross.
Las conversaciones se reanudaron de nuevo el 17 de
julio del 2013 en Washington, sin ninguna explicación oficial sobre por qué se
habían suspendido o se iniciaban de nuevo.
La segunda ronda comenzará el miércoles en La
Habana, de acuerdo con fuentes que solicitaron el anonimato porque no están
autorizadas a hacer pública la información. No hubo indicaciones de cuántos
días pudieran durar.
Bajo los acuerdos migratorios EEUU-Cuba de 1994 y
1995 –que siguieron al éxodo de 1994 de más de 30,000 personas en balsas
caseras– Washington prometió conceder al menos 20,000 visas anuales de
migrantes a los cubanos. Ambos países también acordaron reunirse periódicamente
y trabajar hacia una “migración segura, legal y ordenada”.
La misión diplomática estadounidense en La Habana
concedió 24,727 visas de inmigrantes en el año fiscal que terminó el 30 de
septiembre del 2013, un poco menos en comparación con las 26,720 del año fiscal
2012, de acuerdo con cifras del gobierno de EEUU. El número de visas de turista
emitidas en el mismo período más que se duplicó, al pasar de 14,362 a 29,927.
Una información de El Nuevo Herald del 9 de
diciembre estimó que al menos 44,000 migrantes cubanos llegaron a Estados
Unidos, tanto legal como ilegalmente, durante el período de 12 meses, el mayor
total en una década.
El portavoz del Departamento de Estado William
Ostick destacó en julio que el continuar “asegurando una migración segura entre
EEUU y Cuba es consistente con nuestros intereses en promover mayores
libertades y un creciente respeto por los derechos humanos en Cuba”.
Esas conversaciones estuvieron encabezadas por
Eduard Alex Lee, quien entonces era subsecretario interino de Estado para
Asuntos del Hemisferio Occidental; y Josefina Vidal Ferreiro, directora general
de asuntos estadounidenses del ministerio cubano de Relaciones Exteriores.
La reanudación de las conversaciones migratorias se
ha percibido como parte del esfuerzo de la administración de Obama para lograr
algunas mejorías en las relaciones EEUU-Cuba, mayoritariamente congeladas por
el continuado encarcelamiento de Gross.
Después de la reunión de julio, los funcionarios
estadounidenses repitieron su llamado por la liberación de Gross, mientras que
los funcionarios cubanos continuaron con sus quejas de que las politicas
bondadosas de los Estados Unidos hacia inmigrnates cubanos seducen a los
ciudadanos de la isla.
Gross cumple una sentencia a 15 años de prisión en
La Habana por dar a judíos cubanos equipos sofisticados de comunicación,
pagados por el gobierno estadounidense, en lo que los funcionarios cubanos
consideran un esfuerzo poco velado para derrocar al gobierno comunista.
Funcionarios de la administración de Obama insisten
en que no puede haber un avance significativo en las relaciones EEUU-Cuba
hastra que Gross regrese a su país. La Habana ha ofrecido cambiarlo por cuatro
espías cubanos convictos que se encuentran en prisiones estadounidenses, pero
Washington ha rechazado ese trato.
Fuente: EL NUEVO HERALD


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