NUEVA YORK.- Los efectos de la gran tormenta de
nieve que cayó sobre la Ciudad de Nueva York seguirán alterando la vida de
los neoyorquinos a lo largo del día de hoy, con cambios en el transporte y en
los servicios municipales.
Las escuelas permanecieron abiertas el martes, pero todos
los programas extraescolares fueron cancelados. Este miércoles, hay clases.
Unas 14 pulgadas de nieve cayeron sobre la
ciudad, acompañadas por un viento helado procedente de un frente polar que se
mantendrá a lo largo de esta semana, según el National Weather Service.
La tormenta cesó
durante esta madrugada, pero las temperaturas continuarán en registros
muy bajos, sin superar los 17 °F (- 8°C).
El fenómeno llega apenas dos semanas después del
vórtice polar que registró bajas temperaturas récord, y está acabando con la
paciencia de algunos neoyorquinos.
"Bastante duro es ya ganarse el pan cada día
para que el tiempo no te ofrezca ningún respiro", dijo Arturo González,
que trabaja de mesero en un restaurante mexicano de Brooklyn. "Vivo en
Nueva Jersey y esta noche ni siquiera voy a intentar volver a casa, porque
puede ser un infierno. Me quedaré a dormir en casa de un compañero para poder
ir a trabajar mañana".
La ciudad activó todas las preparaciones de
emergencia, que continuarán en efecto a lo largo del día. Las regulaciones de
estacionamiento alterno quedarán suspendidas para que los servicios de limpieza
puedan recoger la nieve, pero los parquímetros seguirán en funcionamiento. No
habrá servicio de recogida de basura ni de reciclaje.
Todas las reparaciones planeadas en el sistema de metro
han sido canceladas, con lo que todas las líneas estarán operando, excepto las
que están sujetas a reparaciones de larga duración, como la línea R. La
Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) anunció sin embargo que el servicio
expreso será suspendido para tener tiempo para limpiar y proteger a los trenes
de la nieve.
El Código Azul estará activo a lo largo de la semana
para que las personas sin techo se puedan resguardar en cualquier refugio de
NYC sin restricción alguna.
Cientos de vuelos resultaron cancelados en los tres
grandes aeropuertos de Nueva York, de acuerdo al portal FlightAware.
A pesar de las molestias, algunos neoyorquinos se lo
toman con filosofía.
"Mi madre siempre decía: Año de nieves, año de
bienes", dijo la española Fátima García, un ama de casa que vive en
Brooklyn. "Espero que este nuevo año me traiga muchas riquezas, porque
este frío ya no hay quien lo soporte".


No hay comentarios.: