BARCELONA.- Está de dulce el Barcelona. Cual cereza
que adereza el pastel de la Liga en su punto más alto, o una capa de chocolate
tras clasificarse para la final de la Copa del Rey. Por no hablar del azúcar
que supuso ganar al Manchester City en el estadio Etihad en la Liga de
Campeones. Desde que perdiera ante el Valencia, y de eso no hace todavía ni un
mes, el equipo de Gerardo Martino vive en una nube, combinando los resultados
con el buen juego, mezclando el ideario de la escuadra con el del entrenador de
forma brillante. Y sin embargo, una cuchara de sal ha caído por ahí.
El regusto amargo es evidente porque no todo es paz
y armonía en el vestuario azulgrana. El taladro mediático que supone la
contratación de Neymar ha vivido un nuevo capítulo después de que el juez Pablo
Ruz aceptara ayer la petición de la Fiscalía e imputara a la entidad
barcelonista por un presunto delito fiscal. ¿Cómo afecta esto al equipo?
"No sé qué contestar. No me sorprende, no es algo que pase desapercibido,
es algo a lo que me voy acostumbrando, supongo que los jugadores ya sabrán de
qué se trata, pero no es algo de lo que deba opinar. Prefiero centrarme en el
fútbol, es lo que más satisfacciones le da a los hinchas", responde el
técnico, Gerardo Martino.
A todo esto, Neymar sigue entrenando a pesar de todo
este ruido en las instalaciones de la Ciudad Deportiva. "Si yo tuviera que
contestar por los minutos que veo, debería decir que no lo veo preocupado, pero
muchas veces la procesión va por dentro y se puede tener un alto grado de
injusticia de todo lo que se está hablando. No estoy con él todas las horas
para saber cómo se siente, aunque lo veo normal, pese a que todo lo que sucede
no es normal", cuenta Martino sobre su pupilo.
Todo ello, mientras el conjunto azulgrana crece como
un bollo en el horno. En estas tres semanas desde que perdiera ante el
Valencia, el Barça ha acumulado cuatro victorias y un empate, curiosamente ante
la Real Sociedad en Anoeta, el rival y el escenario del partido de este sábado.
Ha marcado 15 goles a favor y ha encajado únicamente dos, dejando su portería
limpia e inmaculada en tres ocasiones (ante los donostiarras en la ida de las
semifinales de la Copa, el Rayo Vallecano y el Manchester City). Datos que
refrendan el juego, que rememora los sanos vicios del pasado. Posesión, control
y aniquilación con el balón como aliado.
El crecimiento del equipo es evidente. Si se echa la
vista atrás, desde su tumultuosa y dolorosa llegada por la enfermedad de su
antecesor, Tito Vilanova, el Barcelona ha pasado de las incógnitas iniciales a
las exclamaciones actuales. "La expectativa de todo entrenador cuando
llega a un cargo es la evolución, es muy difícil tener y lograr la mejor
expresión futbolística enseguida. Esto es conforme avanzan los partidos.
Nuestra evolución y la del equipo han crecido conforme han crecido las
individualidades, que en la parte final del año estemos en condiciones, es lo
ideal", mantiene Martino, quien afirma que "siempre hay un momento
para mejorar y más con esta clase de futbolistas".
En ese sentido, y de cara al nuevo test de la
jornada en el partido de este sábado ante la Real Sociedad, el técnico no
contará con Jordi Alba por precaución, mientras que Puyol, Cuenca, Afellay,
Sergi Roberto y Oier son baja por decisión técnica.

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