NUEVA YORK.- Con las emociones a flor de piel,
decenas de hispanos abarrotaron la Iglesia de Dios, en El Barrio, para
orar por los fallecidos, heridos y desplazados por la explosión de gas que
derribó dos edificios en el vecindario.
"Llevo más de 20 años en El Barrio, y nunca
había vivido tanto dolor como en esta semana", dijo María Domínguez, una
de las feligresas. "La pérdida es enorme, pero como vemos hoy (por ayer),
las puertas de nuestras iglesias y nuestras casas están abiertas, para unirnos
y superarla entre todos".
El alcalde Bill de Blasio y la Presidenta del
Concejo, Melissa Mark-Viverito, asistieron a la ceremonia, en la que se llevó a
cabo un hermanamiento con la Iglesia Hispana del pastor Thomas Pérez, que
resultó completamente destruida en el incidente.
El momento más emotivo se produjo cuando el pastor
de la Iglesia de Dios, Héctor A. Chiesa, entregó a Santos Mercado, miembro de
la congregación de Pérez, una Biblia que había sido encontrada entre las
ruinas, como símbolo de esperanza en un nuevo comienzo.
"Doy las gracias a esta iglesia por
socorrernos. Demuestran que son auténticos enviados de Dios", dijo un
emocionado Mercado. "Y Dios es más grande que cualquier tribulación, por
lo que estamos seguros de que volveremos a levantar nuestra iglesia".
Mercado también informó que el pastor Pérez, que
tuvo que ser hospitalizado por sufrir dolores en el pecho a causa de las
fuertes emociones, está en buenas condiciones y será dado de alta hoy.
De Blasio se dirigió en español a los congregados
para prometer ayuda a todos los afectados, así como vivienda permanente dentro
del vecindario para los que se quedaron sin techo, independientemente de su
estatus migratorio.
"Estamos aquí para ayudar a todo el mundo que
lo necesite, sin importar que tengan o no documentos", declaró el alcalde,
provocando un rugido de aplausos entre los asistentes. "Todos son nuestros
hermanos y hermanas. Cuando los bomberos y los policías corrieron hacia el fuego
para socorrer a las víctimas, no le pidieron los documentos a nadie. Ese es el
espíritu de Nueva York".
Mark-Viverito destacó el gran apoyo que se han
prestado los vecinos del El Barrio unos a otros durante estos momentos tan
dolorosos, demostrando que la comunidad "es una verdadera familia".
"Las puertas de mi oficina continúan abiertas
para todo aquel que necesite más ayuda", recordó una vez más la Presidenta
del Concejo.
El pastor Chiesa aprovechó la presencia de los
políticos más importantes de la Ciudad para reclamar medidas para que un suceso
así no vuelva a ocurrir.
"Las autoridades tienen que tomar más
responsabilidad para comprobar que todas las tuberías de gas estén seguras y
restaurar todos los edificios que lo necesiten", dijo el pastor. "Esto
no debe pasar nunca más".
Por
JUAN MATOSSIAN/Edlp

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