MANAGUA (11 Abril 2014).-La tristeza de Renato
Franco Peñalba no tenía fin cuando una mañana se levantó y descubrió que su
perrita “Cookie” agonizaba en el patio, con una flecha que le atravesaba el
cuerpo.
La mascota fue operada, pero no sobrevivió a la
intervención. “Nuestra perrita tenía
nueve años, no era de las que andaba en la calle.
La atacaron en el patio de mi casa sin razón alguna
y la mataron. Una flecha atravesó su cuerpo de lado a lado”, relató a la AP
Peñalba, quien publicó la foto de Cookie en las redes sociales denunciando el
hecho como una crueldad. Fue así que
se enteró que él no era el único que vivía ese drama.
“Me empezaron a llegar mensajes de varias personas
que les había pasado lo mismo con sus perros, que vivían cerca de mi casa y fue
cuando decidimos que era necesario denunciarlo ante la policía. Ahora estamos a
la espera de los resultados de las investigaciones”, dijo Peñalba.
Resulta que Cookie fue una de al menos siete
víctimas de ataques similares, en los que un perro muere atravesado por una
flecha.
Los insólitos incidentes, que tienen perpleja a la
comunidad, han ocurrido todos en un barrio pudiente de Managua y parecen ser
obra de gente de medios.
La policía de Nicaragua confirmó que los autores de
estas matanzas utilizan una ballesta de cacería, cuyas flechas Custom Carbon no
se venden en ningún comercio del país, por lo que estiman que son gente de alto
poder adquisitivo que las compró en el exterior.
“Se trata de una flecha lanzada desde ballesta que
no la puede comprar cualquier nicaragüense, sino alguien de altos recursos
económicos”, dijo Peñalba, un consultor de negocios, de 30 años, nieto de un
renombrado pintor nicaragüense, Franco Peñalba.
“Son armas caras, no las compra cualquiera”,
coincidió Wilber Arteaga, quien vive a 10 minutos de la casa de Peñalba en la
misma zona y cuya mascota también pereció en las mismas circunstancias.
“Fue la semana pasada, como a las once de la noche.
Yo me estaba quedando dormido, escuché que el perro lloró, me levanté, pero se
metió debajo de la camioneta y no le puse mucha mente”, recordó al hablar con
el diario La Prensa.
“Al día siguiente mi cuñada lo miró debajo de la
camioneta con la flecha atravesada de lado a lado y cuando nos avisó, ya estaba
muerto”, añadió.
Los perros han sido atacados en los patios de sus
casas en la zona sur de la capital considerada de gente pudiente y ha causado
indignación. Todos los medios hablan del tema y en las redes sociales ha
surgido reclamos de que se llegue al fondo de este asunto. “íAsesinos!”, postearon algunos contactos
en el muro de Peñalba en Facebook.
El veterinario Enrique Rimbaud, presidente de la
Fundación Amarte, que trabaja en la protección de los animales, dijo que por
los menos siete perros han muerto en las mismas circunstancias y en la misma
zona de la capital.
“Lo más grave de esto, es que está más que
comprobado que quienes comienzan atacando y asesinando animales no se quedan
ahí. Hoy tiran flechas contra perros… mañana pueden hacerlo contra niños o
adultos”, advirtió Rimbaud.
La policía ha abierto un expediente para investigar
estos casos, que tienen en ascuas a los residentes de la zona. “Es posible que el culpable no tenga el
cuidado de matar solo animales; mañana puede ser una persona”, dijo el jefe de
la Dirección de Auxilio Judicial del Distrito Tres, comisionado Róger Paguagua
Torres.
Hasta ahora lo único que tiene a mano la autoridad
policial son las flechas que atravesaron los cuerpos de varios canes, la
mayoría de la misma marca, y versiones de testigos que dicen que los perros
fueron atacados durante la noche, por varias personas que se movilizan en una
una camioneta cerrada color gris.
Peñalba descartó que se trate de un asunto de
resentimiento de personas de escasos recursos contra ciudadanos de clase media,
pues las armas son de alto costo.
Arteaga dijo que días después de lo ocurrido con su
perro, hubo otros casos. “Al frente de mi casa hay un puesto de vigilantes y
también les mataron a su perro con una flecha y el lunes pasado le hicieron lo
mismo a la mascota de una vecina que vive como a medio kilómetro de mi casa”, relató.
Este tipo de acciones es considerado como “crueldad”
por la Ley para la Protección y el Bienestar de los Animales Domésticos y
Silvestres Domesticados. De ser capturados, los responsables perderían sus
ballestas y podrían ser obligados a pagar multas por el equivalente hasta 3,000
días de sus salarios.
El sociólogo Roberto Altamirano asegura que los
ataques a animales pueden ser un preludio de cosas más graves. “No son uno ni dos los casos de asesinos en
serie que empezaron matando animales y que luego optaron por seres humanos”,
dijo Altamirano a la AP.


No hay comentarios.: