ATLANTA (8 Marzo 2014). - Cuarenta años después, Hank Aaron valora
la oportunidad de rememorar sin tener que lidiar con la ira, temor y presión
indeseados que lo consumieron mientras creaba lo que todavía permanece como uno
de los momentos más celebrados en la historia del béisbol.
Los fanáticos del Rey de los Deportes han visto a
través de los años el video del histórico cuadrangular que Aaron dio el 8 de
abril de 1974, y lo reconocen como el momento en el que el
"irrompible" récord de Babe Ruth fue superado.
Pero mientras Aaron reflexiona sobre su famoso
jonrón que mandó sobre la barda del jardín izquierdo en el Atlanta-Fulton
County Stadium aquella noche de abril hace 40 años, el ex cañonero no recuerda
tanto el júbilo que generó como el alivio que sintió después de haber recibido
cartas de odio y amenazas racistas, además del aumentado escrutinio de parte de
la prensa.
"A veces pienso en ello, y fue un momento que
debí haber disfrutado y celebrado en grande", reconoció Aaron. "Luego
miras hacia atrás y te das cuenta de que no fue así, porque había tantas otras
cosas que estaban involucradas en la vida. Todas esas cosas de las que la gente
hablaba, cosas detestables".
El tiempo no necesariamente ha sanado todas las
heridas creadas por las amenazas y mensajes de odio que tenían como blanco a
Aaron mientras éste se acercaba al récord de Ruth. Pero a sus 80 años de edad,
"El Martillo" al menos ahora saborea el hecho de que también hubo
muchos fanáticos que celebraron la hazaña que una vez más llamará la atención
en el mundo del béisbol esta semana.
Los Bravos tenían previsto celebrar el 40mo
aniversario del histórico cuadrangular No. 715 de Aaron previo al partido del
martes en contra de los Mets. Tras haberse recuperado de una fractura en la
cadera izquierda que sufrió en febrero, Aaron estará presente para recordar la
hazaña junto a amigos y ex compañeros que están programados para asistir al
evento.
"Cuarenta años es bastante tiempo",
exclamó Aaron. "Piensas en ello y dices, 'Bueno, no hay forma de que 40
años hayan pasado tan rápido' Pero es la realidad. Estoy emocionado por
ello".
Se espera que el Comisionado de Grandes Ligas, Bud
Selig, esté presente en el evento del martes para honrar a su gran amigo. Selig
idolatró a Aaron durante su juventud como aficionado de los Bravos de
Milwaukee, y posteriormente contó con Aaron como jugador cuando el propietario
de los Cerveceros. Con el paso de los años, ambos han desarrollado una amistad
y relación cercana.
Entre las personalidades que fueron invitadas al
evento se encuentra un cuarteto -- Al Downing, Dusty Baker, Darrell Evans y Tom
House - que vivió muy de cerca el histórico cuadrangular. Mientras que el zurdo
de los Dodgers Downing fue el lanzador que permitió el histórico batazo, Baker
estaba en el círculo de espera y Evans se encontraba en la primera base. House fue
quien atrapó la bola en el bullpen de los Bravos.
"Hay muchas cosas que sucedieron en ese
momento", subrayó Aaron. "Hablas del jonrón y hablas acerca de estar
aislado hasta el punto de no sentir que eres parte de un equipo".
El director del clubhouse y encargado de los viajes
de los Bravos, Bill Acree, recuerda a Aaron como "uno de los muchachos más
normales en el clubhouse". Pero Acree también tiene recuerdos de cómo al
legendario cañonero se le negó la oportunidad de seguir bromeando e interactuar
con sus compañeros por un poco más de un año antes de que rompiera el récord.
Una vez que era inminente que rompería la marca de
Ruth, Aaron fue asediado por los medios y recibió amenazas contra él y su
familia. Como respuesta, se le asignó un guardaespaldas y fue obligado a
permanecer en un hotel diferente al de sus compañeros.
"No era algo divertido para él", relató
Acree. "Era divertido para la gente alrededor de todo eso. No era
divertido para la gente que estaba involucrada".
Mientras los Bravos arrancaban la temporada de 1974
en Cincinnati, la intención de mantener a Aaron fuera del lineup para
asegurarse de que rompiera el récord en Atlanta fue truncada por el mandato del
entonces Comisionado Bowie Kuhn, quien exigía que Aaron jugara en al menos dos
de los tres partidos programados para esa semana inaugural en contra de los
Rojos. Aaron igualó el récord de Ruth cuando conectó su HR No. 714 durante su
primer turno al bate en el Día Inaugural. Como lo dictó el destino, el cañonero
no se voló la barda durante los otros cinco turnos que tuvo en Cincinnati esa
semana.
Baker le relató recientemente a MLB.com que Aaron le
dijo que iba a conectar de cuadrangular mientras caminaba hacia el plato en el
cuarto inning del juego inaugural en Atlanta. Aunque lució como un profeta,
Aaron no hizo dicho pronóstico con la intención de jactarse. Simplemente estaba
decidido a ponerle fin a un período de desgaste mental durante el cual se
sintió aislado y temeroso de lo que podía sucederles a sus amigos y familiares.
"Creo que le hice ese comentario a Dusty quizás
tres o cuatro veces", recordó Aaron. "Sólo sentí dentro de mi mismo
que antes de que esa noche terminara, yo iba a conectar un jonrón".
Aaron terminaría dando 40 vuelacercas más durante el
resto de su carrera, la cual concluyó donde empezó, en Milwaukee. Jugó sus
últimos dos años con los Cerveceros, equipo que nació después de que los Bravos
se mudaran a Atlanta.
El récord de Aaron de 755 cuadrangulares de por vida
fue superado en el 2007 por Barry Bonds, quien finalizó su carrera con 762
bambinazos y ha sido uno de los peloteros más cuestionados de la denominada Era
de los Esteroides en Grandes Ligas.
Mientras Aaron agradece el hecho de que algunos
fanáticos todavía lo reconocen como el rey de los cuadrangulares de todos los
tiempos, el ex toletero cree que su verdadera hazaña fue haber empujado más
carreras (2,297) que cualquier otro jugador en la historia de Grandes Ligas.
También fue llamado al Juego de Estrellas en 24 ocasiones y posee los records
de todos los tiempos de extrabases y total de bases alcanzadas. Pete Rose y Ty
Cobb son los únicos dos peloteros que conectaron más imparables de los 3,771
que Aaron dio.
Aaron será recordado por siempre como el hombre que
superó al Bambino. Pero durante las últimas cuatro décadas, los fanáticos del
béisbol han adoptado una gran apreciación por el hecho de que la condición de
Aaron como uno de los más grandes jugadores de todos los tempos es producto de
mucho más que solamente su total de cuadrangulares.
"Significa mucho para mí", comentó Aaron.
"No soy el tipo que se jacte de ciertas cosas. Jugué este deporte porque
amo el béisbol. Fue un gran reto para mí. Estoy muy emocionado porque la gente,
por primera vez, ha aceptado que todo lo que logré debería ser apreciado. Eso
me hace sentir bien".
Por
MARK BOWMAN/MLB.com


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