LONDRES (15 Mayo 2014).- La capacidad que tiene para
el amor la modelo y mujer-anuncio Liz Hurley, de 48 años, es infinita. Desde
que en febrero pasado conoció en una boda en la que ambos eran invitados a
David Yarrow la pareja ha ido consolidando su relación hasta empezar la
integración familiar por ambas partes. En este caso, las presentaciones a David
Yarrow pasan también por conocer al actor Hugh Grant, el primer novio de Liz y
amigo de la familia.
El domingo pasado Liz reunió a estos dos hombres de
su vida para ir a cenar al restaurante Amaya de Londres. No era la primera
salida de restaurante en el fin de semana, el viernes, dos días antes, Liz y
David cenaron en el restaurante español Cambio de Tercio, del barrio de
Kensington, suroeste de Londres, en el que reside la ex actriz a la que resulta
impreciso adjudicarle una profesión u oficio específico porque ya hace muchos
años que dejó de ser actriz.
Al divorciarse de su marido, Arun Ayar, en 2011
abandonó también su etapa de granjera y productora de alimentos. Le queda, de
todas formas, volver a diseñar o anunciar productos de belleza, no en vano ha
sido durante dos décadas la cara de conocidas marcas.
Hugh Grant fue el primero de sus novios famosos
El divorcio de Arun Ayar lo precipitó su idilio con
el jugador de cricket australiano, Shane Warner, con quien rompió la relación
el pasado mes de noviembre habiendo anunciado previamente una próxima boda. En
una reciente entrevista, Liz Hurley ha dicho que todavía ama a Shane Warne y,
para ella, "el amor no es algo que puedas enchufar y apagar con un
interruptor". La declaración de amor al jugador de cricket y la
incorporación de David Yarrow a la familia de Liz ha ido todo al unísono.
Yarrow ha conocido también a Damian, el hijo, ya adolescente, que tuvo Liz con
el multimillonario americano Steve Bing, el cual fue obligado a someterse a una
prueba de paternidad.
Bing ofreció 120.000 euros anuales a Liz para la
crianza de Damien, pero ella rechazó el dinero aduciendo que había forzado las
pruebas para que ambos (padre e hijo) supieran sus vínculos biológicos puesto
que Steve aducía que durante su relación abierta con Liz otros hubiesen podido
ser el padre de Damian.
Los planes de formar una familia feliz con Shane
Warner, por el cual ella viajó miles de kilómetros entre Australia y Reino
Unido durante tres años, no parece que se vayan a repetir con David Yarrow.
Jade y Cameron, los hijos de David con su ex esposa,
Jane, no se avienen a posar en fotos con la actriz. El escocés Yarrow,
financiero con un fondo de inversiones y fotógrafo de la vida salvaje, se
deshace en elogios hacia su novia, a la que se la ve más contenta que unas
pascuas cuando está enamora que cuando está sin amor. Y como puede estar
enamorada de, al menos, dos a la vez, ahora está feliz.


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