SAN ANTONIO (05 Junio 2014).- Miami y San Antonio
vuelven a verse las caras desde hoy jueves en una final de la NBA con aroma de
venganza, doce meses después de que los Spurs se quedaran a seis segundos de
conquistar el título y con un Heat más caliente y más experimentado.
Esta será la primera reedición de una Final de la
NBA desde 1998, cuando los Chicago Bulls de Michael Jordan, Scottie Pippen y
Phil Jackson doblegaron a los Utah Jazz de Karl Malone, John Stockton y Jerry
Sloan.
Contrario al pasado año, esta vez los Spurs arrancan
con la ventaja de cancha, ya que los dos primeros partidos se juegan en San
Antonio, jueves a las 9 de la noche, y domingo, a las ocho de la noche, para
viajar a Miami y jugar el martes 10 y jueves 12. De ser necesario cualquiera de
los últimos tres partidos, la serie regresaría a San Antonio el domingo 15 de
junio, volvería a Miami el martes 17 y finalizaría en casa de los Spurs el
viernes 20.
San Antonio jugará la sexta final de su historia y
quinta desde 2003, y saldrá en busca de su quinto título, tras los logrados en
1999, 2003, 2005 y 2007.
Los Spurs llegaron a esta nueva disputa del título
al dejar en el camino de la Conferencia Oeste a Dallas Mavericks (4-3),
Portland Trail Blazers (4-1) y Oklahoma City Thunder (4-2).
Miami, con tres coronas en sus vitrinas, jugará su
quinta final desde la primera que ganó en 2006, y cuarta consecutiva, algo que
sólo han conseguido otras dos franquicias: Los Angeles Lakers y Boston Celtics.
El Heat tuvo una travesía más tranquila en el Este
al doblegar 4-0 a Charlotte, 4-1 a Brooklyn Nets y 4-2 a Indiana Pacers.
Miami
favorito
Aunque el Heat sale favorito por el baloncesto tan
contundente que ha mostrado en estos playoffs, los Spurs del entrenador Gregg
Popovich aseguran haber tomado nota de sus errores en la pasada final. San
Antonio estuvo a cinco segundos de coronarse campeones de la temporada
2012-2013, pero un triple milagroso de Ray Allen cambió las tornas en el sexto
partido de la pasada final.
En aquel juego, los texanos iban ganando 95-92
cuando faltando 5,2 segundos para ganar su quinto título como franquicia el
veterano Allen encestó un triple desde un costado para mandar el partido a un
tiempo extra, donde Miami logró imponer su ley y ganar 103-100, forzando un
séptimo encuentro que definió el título a favor del Heat.
“Es increíble estar de nuevo en la final después de
una derrota que tanto nos costó digerir. Aquello nos dejó un mal sabor. Tenemos
sed de venganza”, declaró el ala-pívot Tim Duncan, el jugador emblema de San
Antonio. Duncan busca llenar su mano de anillos de la NBA, mientras sus
compañeros Manu Ginóbili y Tony Parker van por un cuarto título.


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