PARÍS (12 Julio 2014).- El diario francés ‘Le Monde’
publicó este sábado parte de las escuchas telefónicas ordenadas por la justicia
que han llevado a los instructores a imputar por corrupción al expresidente de
Francia Nicolas Sarkozy (2007-2012).
Ese periódico difunde una serie de extractos de
conversaciones grabadas entre Sarkozy y su abogado, el también imputado Thierry
Herzog, en las que hablan de promover a un alto magistrado al puesto que
deseaba, a cambio de filtraciones sobre las instrucciones que pesan sobre el
exjefe del Estado.
Los jueces ordenaron que se interceptara el teléfono
que habitualmente utilizaba el expresidente, pero también uno que adquirió
posteriormente con pseudónimo y con el que se comunicaba con su abogado de
manera más abierta sobre un posible empujón a la carrera del magistrado Gilbert
Azibert, también imputado.
Este último, según se deduce de las conversaciones y
de la información que se conoce sobre el caso, informaba a Sarkozy y su entorno
de instrucciones bajo secreto de sumario a cambio de que facilitaran su retiro
en un puesto en Mónaco.
"Le ayudaré", le dijo el pasado 5 de
febrero el expresdente a su letrado en la línea que utilizaba con un nombre
falso, a lo que Sarkozy agregó: "Llámale y dile que me ocuparé porque voy
a Mónaco y veré al príncipe".
Dos semanas después, Sarkozy le dijo a su abogado
que podía telefonear al magistrado y decirle que haría "las gestiones en
el Ministro de Estado mañana o pasado mañana". Un día después, el político
conservador volvió a llamar a su letrado y amigo y la policía grabó a Sarkozy
citando directamente al magistrado: "Quería decirte, para que se lo puedas
decir a Gilbert Azibert, que tengo una cita a medio día con Michel Roger, el
ministro del Estado de Mónaco".
El 26 de febrero, y por la línea "oficial"
del expresidente, la que los jueces instructores creen que Sarkozy sabía
pinchada, Sarkozy dio marcha atrás. "Me he dado cuenta de que sería un
poco ridículo, así que prefiero no hablarle de ello", dijo en conversación
que ambos repiten minutos después a través de la segunda línea telefónica,
siempre según el diario.
‘Le Monde’ agrega que el ministro del Estado de
Mónaco confirmó a los jueces instructores que Sarkozy le llamó el 25 de
febrero, pero que no citó el nombre del magistrado. El llamado "caso de
las escuchas", por el que está imputado Sarkozy y que podría costarle una
pena máxima de diez años de cárcel, deriva de una investigación sobre presunta
financiación ilegal de la campaña que le llevó a la presidencia en 2007 con
dinero negro del depuesto dictador libio Muamar el Gadafi.
Tras pasar 15 horas declarando en régimen de
detención antes de ser imputado, Sarkozy concedió una entrevista en televisión
en la que calificó como "grotescos" los cargos que pesan contra él,
por corrupción activa, tráfico de influencias y encubrimiento de la violación
del secreto de instrucción.
"¿Es normal que se hayan escuchado mis
conversaciones más íntimas desde septiembre de 2013, que las conversaciones con
mi abogado sean escuchadas y difundidas por la prensa, en una clara violación
del secreto de instrucción, y que sea colocado en detención preventiva durante
15 horas?", se preguntó el expresidente, que no entró a valorar las
citadas conversaciones.


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