MADRID (6 Septiembre 2014).- Dos párrafos en la
sección de Internacional de 'La Repubblica' en los que se informaba de que Juan
Carlos y Sofía estaban a punto de anunciar su divorcio oficial han servido para
encender la mecha de una bomba mediática. La información suministrada por el diario
italiano no tiene más valor que ése: polemizar. Se basa en rumores y carece de
credibilidad, pero la avidez con la que la han recogido los medios españoles,
ya sea para desacreditarla o plantearse interrogantes, hace pensar que ha
disparado muy cerca de un cadáver caliente.
La Casa Real no se ríe abiertamente de la
información porque los rigores de la institución se lo impiden, pero estos días
ha deslizado que ese 'anuncio de divorcio inminente' es pura patraña. Como
explica una persona cercana a la institución, 'el reinado de Felipe VI está
echando a andar y su padre es el primer interesado en que se consolide, las
encuestas muestran que Felipe y Letizia están haciendo un buen trabajo. Un
anuncio de divorcio echaría por tierra todo ese esfuerzo, sería absurdo
torpedearlo todo ahora'.
Don
Juan Carlos ha estado en Madrid gran parte del verano. Practica sus ejercicios
y sale con sus amigos
El hecho es que la relación entre Juan Carlos y
Sofía es cordial, 'más ahora que hace un par de años', aportan. Apenas se ven.
De hecho, la información de 'La Repubblica' parte de la constatación de que los
padres del Rey no han pasado juntos el verano. Sofía, la gran valedora de
Mallorca, ha pasado allí gran parte de sus vacaciones, disfrutando de sus ocho
nietos (aunque no a la vez) y del palacio de Marivent. Por contra, don Juan
Carlos ha preferido Madrid para pasar el estío. Ya el año pasado el Rey padre
limitó sus vacaciones en la isla a la estricta agenda oficial: una recepción y
cena con las autoridades locales y un encuentro con el presidente del Gobierno,
Mariano Rajoy. Después de eso se volvió a Madrid para seguir con su
rehabilitación tras su operación de cadera. Este año, ni eso.
Don Juan Carlos ha estado trabajando en Madrid buena
parte del verano, puliendo el traspaso de poderes con su hijo, y disfrutando de
la libertad que le da su nuevo estatus. Sólo ha tenido dos actos oficiales: la
investidura de Juan Manuel Santos en Colombia a principios de mes y su
presencia el pasado sábado apoyando a la selección nacional de baloncesto en Granada.
'Actitud
ejemplar' del Rey
También se ha liberado de los rigores de la
rehabilitación, tras un año y medio de disciplina ininterrumpida. 'Su actitud
ha sido ejemplar, una lección para todos', reconoce Fernando Serrano, médico
rehabilitador, entrenador nacional de triatlón y el encargado de devolver el
movimiento a la desgastada maquinaria de don Juan Carlos. 'En el contexto
biomecánico que tiene, lo más aconsejable es que siga usando el bastón porque
protege la columna, las caderas, el tendón... Él ya va a ratos sin bastón en su
casa, pero sería bueno que lo siguiera usando', recomienda el médico. Ya no usa
medicación para el dolor y acaba de terminar el tratamiento ortodoxo, pero sí
continúa practicando el plan de ejercicios personalizado que el doctor Serrano
le diseñó. 'Como a todos mis pacientes, les enseño a ver el deporte como un
agente promotor de la salud, y el Rey esto lo ha entendido muy bien y ha
incorporado a su día a día hábitos saludables'.
Los
marqueses de Isasi, muy amigos del Rey, les invitaron a los dos a cenar. Sólo
fue doña Sofía, él se excusó en el último momento
Los resultados están a la vista. 'Se le nota en la
cara, no hay más que verle', dice el doctor. Su buen estado físico -dentro de
lo que cabe- le ha permitido dedicar parte de su tiempo este agosto a alternar
con sus amigos en los mejores cenáculos de la capital. Ha salido a menudo a
cenar y a comer al club Puerta de Hierro, al reservado de Horcher, al
Paraguas... 'Antes del verano tuvo un cierto bajón de ánimo pero enseguida se
animó. Le gusta ir a casas de amigos, ha salido mucho con los Fierro, por
ejemplo', explica una fuente que conoce los movimientos del padre del Rey.
Fue en una de estas cenas de amigos donde se
evidenció que don Juan Carlos y doña Sofía no iban a pasar juntos más tiempo
del protocolariamente necesario. 'Este verano, los marqueses de Isasi quisieron
dar una cena en honor a don Juan Carlos. El marqués, Jaime Carvajal y Urquijo,
es buen amigo de don Juan Carlos desde la infancia. A alguien se le ocurrió que
habría que invitar también a doña Sofía y ella, que no suele sumarse a estas
cosas, aceptó sin embargo encantada. Cuando llegó la hora de la cena, Sofía
apareció sola en casa de los Isasi, excusando al Rey, que se había sentido
indispuesto en el último momento para gran disgusto de sus anfitriones'.
'Están
mucho mejor'
La situación se volvió incandescente, sin embargo,
hace un par de años, cuando el asunto de la cacería en Botsuana había noqueado
la imagen de don Juan Carlos y los medios hablaban abiertamente de su relación
con la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein. La popularidad de la Reina Sofía,
por compensación -y compasión-, escalaba mientras hacia la gloria. Hasta que
'alguien' (algunos aseguran que del círculo del propio monarca) filtró a la
prensa unas fotos de la madre del Rey de compras en Londres, con los brazos
llenos de bolsas con las marcas de las mejores boutiques de la ciudad, como una
niña entusiasmada. Unas imágenes que dejaban claro que la sacrosanta Sofía
también tenía sus pecados.
Insisten,
el divorcio no se producirá salvo que exista un factor externo
'Ahora están mucho mejor que entonces. Se pueden
sentar a comer un día si coinciden en Zarzuela y hablar de sus hijos y de sus
nietos. Se han serenado y han dejado de hacerse daño'. Las fuentes consultadas
insisten en que el divorcio nunca se producirá, 'salvo que haya algún factor
externo que lo provoque, un enamoramiento o algo similar, pero son mayores para
esas cosas'.
No existen precedentes en la historia española de un
divorcio entre una pareja que haya reinado. 'El abuelo de don Juan Carlos,
Alfonso XIII, y su esposa, la reina Victoria Eugenia, no se soportaban y
después del exilio decidieron separarse extraoficialmente, pero nunco hubo
divorcio. En la realeza europea ha habido separaciones de facto como la de
ellos, tal es el caso del rey Umberto II de Italia y de la reina María José, o
del rey Gustavo V de Suecia y la reina Victoria. Pero el divorcio es otro
cantar, sólo han incurrido en él personajes mas bien vidriosos. En el caso
español no hay más divorcio que el de la Infanta Elena o el del infante don
Jaime y Emanuela de Dampierre. Sí que hay una separación legal, que fue la de
la infanta doña Eulalia en 1900', explica el historiador Ricardo Mateos.
Sería
un divorcio 'normal'
'En las monarquías europeas', continúa, 'sólo existe
el caso del rey Carol II de Rumanía, cuyo divorcio se produjo porque ya no
había otra salida a una situación que se había vuelto casi imposible. El otro
caso, que también generó mucho escándalo, fue el del gran duque Ernesto Luis de
Hesse y su esposa la princesa Victoria Melita de Sajonia-Coburgo a comienzos de
siglo. Poco más'.
De
producirse, sería un divorcio 'normal'. La Reina, como le sucedió a Marichalar,
podría perder su título
Al no haber precedentes, los expertos consultados no
se ponen de acuerdo en cómo se llevaría a cabo la ruptura legal del matrimonio.
Un prestigioso abogado de familia cree que sería un proceso 'similar al de
cualquier otra pareja'. 'La única peculiaridad es que se inscribiría en el
Registro Civil específico de la Familia Real'. Podría haber un escollo, y es el
aforamiento de don Juan Carlos. 'Si se considerase que este asunto entra dentro
del aforamiento del Rey, tendría que resolverlo el Tribunal Supremo. Pero salvo
eso, sería un divorcio normal. Es de suponer que estén casados en régimen de
separación de bienes, con lo que habría aún menos complicaciones'. En el caso
de Jaime de Marichalar, el divorcio de la Infanta Elena le supuso la pérdida
del título. ¿Sucedería igual con doña Sofía? 'Podría dejar de ser Reina, sí,
pero habría que estudiarlo'.
Una opción que, a día de hoy, está en las antípodas
del día a día de la Casa. Felipe VI y sus colaboradores trabajan en un nuevo
paquete de medidas para regenerar la institución y en la gira de presentación
de la pareja real que se vio interrumpida por las vacaciones de verano. Les
espera un intenso otoño... pero sólo por motivos laborales.


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