Estados Unidos reporta la más grande violación de seguridad en su sistema bancario
NUEVA YORK (3
Octubre 2014).- La entidad bancaria JPMorgan Chase hizo pública este viernes
información actualizada sobre el sofisticado ciberataque del que fue víctima en
agosto y aseguró que aproximadamente 76 millones de cuentas corrientes y 7
millones de pequeñas empresas fueron afectadas por el delito informático.
En un documento oficial presentado ante la Comisión
del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), el
banco especificó el tipo de datos que fueron vulnerados en el ataque que sufrió
a las webs y aplicaciones móviles de JPMorgan y de Chase.
Entre la información a la que sí accedieron los
hackers figuran nombres, direcciones, números de teléfono y direcciones de
correo electrónico de sus clientes, así como información interna de la
institución.
Sin embargo, el banco todavía no ha registrado
pruebas de que este robo de datos haya afectado a los números de cuenta, claves
de acceso, los números de carné de identidad, las fechas de nacimiento y los
números de seguro social.
Aunque sigue investigando, el banco no ha tenido
tampoco constancia de que se haya producido hasta el momento un fraude
relacionado con este robo de datos, aunque llaman a sus clientes a advertir de
cualquier irregularidad.
"La firma sigue vigilando y controlando la
situación e investigando este asunto.
Además, el banco está cooperando
completamente con todas las agencias gubernamentales a las que afecta la
investigación", aseguró en el documento presentado.
El banco JP Morgan Chase fue una de las cinco
entidades estadounidenses víctimas de un ataque, cuyo fin aún se desconoce y
sigue siendo objeto de una minuciosa investigación.
El FBI intenta desde entonces determinar el origen
de tan elaborado ciberataque y si la motivación que hay detrás de él es
simplemente económica o se enmarca en una operación de Inteligencia o espionaje
internacional.
"Las empresas de nuestro tamaño desafortunadamente
sufren ciberataques casi cada día. Tenemos numerosas maneras de defendernos de
estas amenazas y vigilamos constantemente si ha habido fraude real", dijo
entonces Patricia Wexler, una portavoz de JP Morgan.
El sector bancario estadounidense ha sido un
objetivo frecuente de los piratas informáticos en los últimos años, aunque la
mayoría de los ataques tuvieron un móvil económico. Es por eso que este caso,
que no parece ser del mismo perfil, ha causado especial inquietud a las
autoridades.


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