La única razón que tienen los aficionados del City
para creer en su equipo se llama Sergio Agüero. No hay mucho más. Porque el
resto casi ni comparecieron durante todo el partido. Y tampoco Pellegrini, al
que los aficionados tienen motivos de sobra para pitar. Pero apareció el
argentino para hacer un hat-trick y poner a los suyos con cinco puntos,
empatados en el grupo con Roma y CSKA de Moscú. Eso sí, sólo dependen de sí
mismos los italianos, que también se clasificarían en caso de triple empate a
puntos. El Manchester tendría que ganar en la última jornada en el Olímpico y
esperar un pinchazo de los rusos en Múnich. Una posibilidad que cobra fuerza
tras conseguir la victoria ante el Bayern in extremis (3-2).
No tuvo coraje Pellegrini en el arranque para poner
a sus pupilos a jugar. Los encerró atrás, como si de un equipo chico se
tratarán, condenándolos a vivir de las contras ante un Bayern de Múnich ya
clasificado. Y en un principio, le salió bien la jugada. Agüero se fabricó él
solito un penalti e hizo que expulsaran a Benatia. ¿Resultado? El argentino
convirtió la pena máxima y los de Guardiola se quedaron con 10. No le podía ir
mejor la noche a los locales. Sin embargo, ni con uno más sobre el campo, el
Manchester se lanzó al ataque. De nuevo, le volvió a regalar la pelota a los
alemanes, como si no fuera con ellos. Y lo acabó pagando. Pocos minutos
después, Xabi Alonso, de falta directa, tirándola rasita, por debajo de la
barrera, ponía el empate en el marcador.
El gol tampoco hizo que se inmutara el Manchester,
dubitativo en defensa, poco efectivo en ataque y nulo a la hora de sacar el
balón desde atrás o ponerle buenos balones a el 'Kun'. Quiso morir Pellegrini
con su estrategia y lo acabó pagando, justo al filo del descanso. Esta vez con
Lewandowski erigiéndose como protagonista, rematando un buen balón puesto por
Boateng y haciendo el segundo. Así se fue el City al descanso, sin haber
peleado un mínimo la clasificación, dejándose ir, sin orgullo y con escasa
capacidad de reacción.
La
ley del Kun
No cambió el túnel de vestuario a los de Pellegrini,
que salieron un poco más agresivos en la segunda mitad, tomando poco a poco la
iniciativa, pero impotentes ante un Bayern muy bien ordenado en la retaguardia.
Sólo la entrada de Jovetic, pasado el minuto 60, dio un poco de aire a los
locales. Entre él y Agüero intentaron cambiar la dinámica. Y precisamente,
volvió a aparecer el argentino, que aprovechó un regalo de Xabi Alonso en el
centro del campo para plantarse delante de Neuer y empatar el partido de nuevo.
No fue su última palabra, el 'Kun' apareció minutos después, antes de que
pitara el árbitro, sobre la bocina, para completar su partidazo con un
hat-trick y de paso salvar la cabeza de Pellegrini. Hizo caso a ese artículo
que tanto gustaba a Andrés Montes y que decía algo así como "hago lo que
quiero, cuando quiero y como me da la gana". La ley de Agüero, que bien
puede valer una clasificación para octavos.
Chelsea,
PSG y Oporto no fallan
El Chelsea goleó al Schalke (0-5) y confirma su
clasificación para octavos por todo lo alto. Los goles los hicieron Terry,
William -el mejor del partido-, Kirchhoff -en propia puerta-, Drogba y Ramires.
El PSG acabó con el Ajax (3-1) por la vía rápida, con dos tantos de Cavani y
otro de Ibrahimovic. Y el Oporto también le hizo tres al Bate: Herrera, Jackson
Martínez y Tello. Todos ellos estarán en octavos de final.


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