BARCELONA (26 Noviembre 2014).- De mito blanco a
leyenda azulgrana. Del 7 al 10. De gol a gol de un lado a otro de la Copa de
Europa. Raúl González y sus 71 dianas en la máxima competición continental
descendieron a un segundo escalón cuando Leo Messi anotó el primero de sus tres
goles ante el APOEL. Primero 72, luego 73 y poco después 74. Goleador
histórico, futbolista para las bibliotecas estadísticas, imagen que no debe
abandonar las retinas.
Le apodan La Pulga, pero es un pulgón. No guardan
parentesco alguno, pero devora las plantas como en este caso el césped del
jardín de los estadios. Si el sábado marcó un hat trick para superar a Telmo
Zarra como máximo anotador de la historia de la Liga, el martes repitió la
jugada para tocar el cielo de los guarismos europeos con su vigesimoctavo
triplete anotador de su carrera profesional con el Barcelona. Dos seguidos en
cuatro días.
Y a partir de aquí, es el momento de marearse con
los helados datos que van aumentando de temperatura: Messi ha marcado 74 dianas
en 91 partidos en la Liga de Campeones, a diferencia de Raúl, que anotó los 71
(66 con el Real Madrid y cinco con el Schalke) en 110 envites que condecoran su
legado entre el anterior formato, la antigua Copa de Europa, y el actual de la
Champions. El primero de Messi fue ante el Panathinaikos el 2 de noviembre de
2005, el último en Nicosia. De los 74 goles, ha celebrado 59 tantos con el pie
izquierdo, 11 con el derecho (tres de ellos ante el APOEL, algo inédito) y
cuatro de cabeza. Además, 38 los ha taladrado en el Camp Nou, 34 lejos del
recinto azulgrana y dos en las dos finales de la Liga de Campeones que ha
jugado contra el Manchester United y con él como protagonista.
En estos 91 encuentros y 74 muescas en la pared, su
víctima favorita a la que morder sin que el sulfato haga efecto a este pulgón
ha sido el Milan (ocho goles), con un empate entre el Ajax, el Arsenal y el
Bayer Leverkusen (seis dianas). Es más, dos récords colorean estos datos:a los
gunners les endosó cuatro tantos en un mismo encuentro (el 6 de abril de 2010)
y a los alemanes les encasquetó cinco (7 de marzo de 2012).
Si bien tras superar a Zarra estuvo callado ante las
cámaras pero raudo y veloz con el teclado para escribir en las redes sociales,
Messi habló tras el partido de la Champions. Aunque contenido como siempre:
«Estoy feliz, es muy bonito poder conseguir este récord en esta competición tan
linda, tan importante, pero más allá de eso, la realidad es que era un partido
importantísimo para nosotros».
Fue realista el francotirador de goles del
Barcelona, quien opina que la última función de la fase de grupos, con la
visita del Paris Saint-Germain, será una batalla campal. «Será un partido
difícil, nos tocó perder [en la ida, por 3-1]. Son jugadores muy buenos, se
conocen y crecen porque juegan juntos, por lo que cada vez están más fuertes.
Seremos locales pero intentaremos ser primeros de grupo», sentenció Messi, a
quien Luis Enrique no volvió a repetir aquello de que es «único e irrepetible»,
calificativos que regaló también a Xavi Hernández. «Es el mejor de todos los
tiempos», ensalzó. Y ahí está este director de goles, ampliando esta versión
extendida de su obra y milagros.


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