NUEVA YORK (21 Noviembre 2014).- El anuncio oficial
del presidente Barack Obama de ofrecer alivio temporal a alrededor de cinco
millones de indocumentados fue seguido por los inmigrantes neoyorquinos con la
misma emoción y tensión que la final de un Mundial de Fútbol.
El punto más caliente fue la sede de la organización
proinmigrante Make the Road, en Queens, donde familias enteras de mexicanos,
colombianos, guatemaltecos y venezolanos, entre otras nacionalidades, se congregaron
en masa para vivir unidos el anuncio migratorio más importante en casi tres
décadas.
Las emociones estaban a flor de piel, especialmente
entre los que calificaban para el nuevo programa, como la mexicana Leonor Rojas
(49), quien, 23 años después de llegar a Nueva York, por fin veía la luz al
final del túnel.
Rojas cruzó la frontera con cuatro de sus hijos, y
luego un quinto nació ya en la Gran Manzana y es ciudadano estadounidense.
Además, está casada en segundas nupcias con un hombre que también es ciudadano,
pero cuando intentó regularizar su situación en el pasado a través del
casamiento, la dijeron que primero tenía que volver a México, algo a lo que no
estaba dispuesta, pero ahora podrá permanecer en Nueva York mientras se tramita
los papeles.
“Se acabó vivir en las sombras, se acabó vivir con
miedo”, dijo Rojas, visiblemente emocionada. “Mi vida va a cambiar por completo
y espero que la de mucha gente también”.
El final del discurso de Obama fue recibido con un
aplauso generalizado, aunque también había gente que esperaba más del anuncio.
“El Partido Demócrata y el Presidente han tardado
mucho en cumplir su promesa, y sólo lo han hecho a medias”, indicó el mexicano
Miguel Cruz (41). “Demasiadas familias que no hacen más que trabajar
honestamente se van a quedar fuera”.
Los grupos proinmigrantes calculan que entre 250,000
y 500,000 inmigrantes indocumentados que viven en el estado de Nueva York se
beneficiarán de las medidas anunciadas por Obama.
“Hoy es un día histórico para nuestra comunidad y el
producto de una larga lucha”, afirmó Javier Valdés, director ejecutivo de Make
the Road New York. “El Presidente por fin ha reconocido el dolor que han
causado dos millones de deportaciones y ha prometido proteger a millones de
familias inmigrantes”. La organización celebrará talleres informativos para
aquellos que quieran conocer más sobre cómo calificar. La cita es este sábado,
a las 12 p.m. y a las 3 p.m., en su sede (92-10 Roosevelt Avenue, Jackson
Heights, New York 11372).
La presidenta del Concejo Municipal, Melissa Mark
Viverito, vio el mensaje de Obama junto a los cientos de inmigrantes que se
congregaron en Make the Road y valoró positivamente las nuevas medidas.
“Por demasiado tiempo, las innecesarias
deportaciones han destrozado a nuestras familias y nuestras comunidades”,
declaró Mark-Viverito, que estuvo acompañada por el asambleísta Francisco Moya
y el senador estatal José Peralta. “Este alivio administrativo es una política
inteligente que beneficiará al país económica y socialmente para las próximas
generaciones”.
Además, las
oficinas de 3BJ, el mayor sindicato de trabajadores de servicio de Nueva York,
abrieron sus puertas para acoger a todos los inmigrantes que quisieron seguir
el discurso en directo, y el lleno fue total, según sus organizadores.
Richard Trumka, presidente de AFL–CIO, la mayor
federación de sindicatos del país, afirmó que el anuncio es un triunfo para los
derechos de los trabajadores.
“Aunque esta medida será un arreglo temporal,
permitirá que millones de personas puedan vivir y trabajar sin temor, y les
otorgará el estatus para que puedan afirmar sus derechos en el trabajo”,
sostuvo Trumka.
“Ayudará a
prevenir que empleadores sin escrúpulos utilicen la excusa de que un trabajador
es indocumentado para rebajarle los salarios y las condiciones laborales”,
destacó.


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