Obama reafirma su autoridad para evitar la deportación de cinco millones de inmigrantes
WASHINGTON (21 Noviembre 2014).- El presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, se basó hoy en su "autoridad legal" al
anunciar la adopción de medidas ejecutivas que eviten la deportación de cinco
millones de inmigrantes durante los próximos tres años, aunque insistió en que
es necesario un marco legislativo aprobado por el Congreso.
Por ello, pidió un debate sobre el sistema
migratorio estadounidense "centrado en las esperanzas y no en los
miedos" del pueblo para lograr una solución integral y permanente a la
situación de los once millones de indocumentados que viven en EE.UU.
"La mejor manera de resolver este problema es
mediante el trabajo conjunto y aprobar un tipo de ley de sentido común",
aseveró. "Pero hasta que eso ocurra -puntualizó-, hay acciones que tengo
la autoridad legal de tomar como Presidente, el mismo tipo de medidas adoptadas
por presidentes demócratas y republicanos antes que yo, y que ayudarán a que nuestro
sistema de inmigración sea más legal y más justo", sentenció.
"Quiero -reiteró- trabajar con ambos partidos
para aprobar una solución legislativa más permanente. Y el día que firme ese
proyecto de ley en ley, las acciones que hoy tomo ya no serán necesarias".
"No dejen que el desacuerdo sobre un solo
asunto imposibilite cualquier acuerdo en otra materia (...) el Congreso no
debería volver a provocar un cierre de Gobierno sólo porque discrepe en este
tema. Los estadounidenses están cansados del bloqueo", advirtió Obama en
un discurso a la nación emitido en horario de máxima audiencia desde la Sala
Este de la Casa Blanca.
Cita
a Bush
Obama citó a su predecesor, el republicano George W.
Bush, para reconocer el papel de los inmigrantes al asegurar que "son
parte de la vida estadounidense" y anunciar sus acciones ejecutivas en
materia migratoria, muy criticadas por los conservadores.
"Como una vez mi predecesor, el presidente
Bush, dijo 'son parte de la vida estadounidense", afirmó Obama en su
alocución desde la Casa Blanca. "Ahora aquí está la cosa. Esperamos que la
gente que vive en este país siga las reglas. Esperamos que los que cruzan la
línea no sean recompensados injustamente", agregó el presidente.
El presidente defendió que la regularización de más
de 5 millones de inmigrantes indocumentados anunciada hoy no es una amnistía,
como esgrime la oposición republicana, sino una medida "moderada y de
sentido común".
"Sé que algunos de los críticos de esta medida
la llaman amnistía. Bueno, no lo es. Amnistía es el sistema migratorio que
tenemos actualmente, donde millones de personas viven aquí sin pagar sus
impuestos o someterse a nuestras reglas, donde los políticos usan este asunto
para asustar a los ciudadanos y buscar votos", dijo Obama en un discurso a
la nación desde la Casa Blanca.
Asumir
responsabilidades
Asimismo, el presidente se preguntó: "¿Somos
una nación que tolera la hipocresía de un sistema en el que los trabajadores
que recogen nuestra fruta y hacen nuestras camas nunca tengan la oportunidad de
estar de acuerdo a la ley?", cuestionó. "¿O somos -prosiguió- una
nación que les da la oportunidad de hacer las paces, asumir sus
responsabilidades, y dar un futuro mejor a sus hijos?".
El grueso de la cifra de inmigrantes regularizados
serán padres cuyos hijos sean ciudadanos estadounidenses o residentes
permanentes, que demuestren que llevan en EE.UU. desde antes del 1 de enero de
2010 y que carezcan de antecedentes criminales.
El Departamento de Seguridad Nacional elaborará una
nueva guía de acción para que la política de deportaciones se centre en
criminales, en personas con delitos vinculados a la seguridad nacional y en quienes
cruzaron la frontera desde el 1 de enero pasado.


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