EEUU y Cuba, 53 años con el embargo económico como telón de fondo
MADRID (17 Diciembre 2014).- EEUU y Cuba, que han
emprendido hoy un cambio profundo en sus relaciones, llevan 53 años sin apenas
contacto y con el embargo económico de Washington sobre Cuba como telón de
fondo.
El presidente de EEUU, Barack Obama, ha emplazado al
Congreso a abrir un debate "serio y honesto" sobre el embargo, con
vistas a superarlo.
La historia del bloqueo económico a Cuba comenzó el
20 de octubre de 1960, después de que en septiembre anterior Fidel Castro
hiciera un llamamiento a las fuerzas populares latinoamericanas a sublevarse
contra el imperialismo estadounidense.
Desde entonces, sus relaciones han estado
determinadas durante años por el "contrataque". A una medida tomada
por Estados Unidos contraria a la Isla le seguía la respuesta contraria de La
Habana: si se rebaja la cuota azucarera cubana, Castro nacionaliza veintiséis
empresas estadounidenses.
Pero esa convivencia, de amor y odio, vivió a partir
de en 1977 un relajamiento en las disputas. Se levantaron las restricciones que
pesaban sobre ciudadanos estadounidenses para viajar a Cuba, se firmó un
tratado de pesquerías -luego roto- e incluso Castro viajó a Nueva York para
intervenir en la ONU.
Ese acercamiento se truncó en 1981 con la llegada a
la Casa Blanca del republicano Ronald Reagan.
Una ofensiva verbal entre ambos dirigentes hizo que
la isla caribeña se declara en estado de alerta.
Un año después comenzaron una serie de acciones
hostiles. Actos de piratería, suspensión de la única aerolínea comercial de la
isla y diplomáticos cubanos expulsados de EEUU acusados de espionaje congelaron
las relaciones.
El 20 de mayo de 1985, el Gobierno cubano suspendió
el acuerdo de emigración firmado con Washington en diciembre anterior a raíz
del inicio de las emisiones de Radio Martí.
La respuesta de Estados Unidos fue la prohibición de
viajar a Cuba a todo residente en ese país de origen cubano.
Los siguientes años fueron muy duros, ya no sólo
fueron enfrentamientos verbales, sino que las actuaciones fueron mayores.
En la base de Guantánamo se dispusieron incluso
tropas y bombarderos, al tiempo que Cuba movilizó tropas regulares y milicias.
El 5 de febrero de 1992, el congresista demócrata
Robert Torricelli presentó una Ley que endureció el bloqueo y aisló
definitivamente la isla. Luego, la norma fue acentuada por la ley promovida por
el republicano Jesse Helms en 1996.
En 1994, la "Crisis de las Embajadas" y la
"Crisis de los Balseros" acentuaron la tensión.
Las grandes dificultades económicas tras cuatro años
de "Periodo Especial", con escasez generalizada de productos y
recursos, propició que los cubanos a viajan hacia Florida.
Unos 40.000 cubanos se lanzaron al mar sobre
cualquier cosa que flotara. La gran mayoría fueron a parar a la base de
Guantánamo y a Panamá.
La Presidencia del demócrata Bill Clinton no relajó
el embargo. Al contrario, tras el derribo de avionetas de la organización de
exiliados "Hermanos al Rescate" en 1996 por Cuba, la Casa Blanca
decidió la suspensión de todos los vuelos comerciales entre EEUU y Cuba y el
endurecimiento del embargo comercial.
Además, el caso por la custodia del niño balsero
Elián González enfrió más los contactos, pese a que Justicia estadounidense
dictaminó su regreso a La Habana desde Miami.
Con George Bush, se endurecieron las relaciones, con
el mantenimiento las restricciones a la isla o el aumento de las ayudas a la
disidencia.
La sustitución de Fidel Castro por su hermano Raúl
en 2006 pareció abrir un periodo tendente a la normalización de las relaciones.
Tiempo después, el presidente Barack Obama se mostró
partidario de "un nuevo comienzo" en las relaciones mutuas.
En este sentido, la Casa Blanca dio algunas muestras
de acercamiento, como la reducción de las restricciones de viajes a los
cubanoamericanos o el envío de remesas.
También se retomaron las conversaciones sobre temas
migratorios, que todavía continúan.


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