Obama: 'Es hora de un nuevo enfoque' en la relación con Cuba
WASHINGTON.- Bajo la mirada de dos de los 'padres'
de Estados Unidos, George Washington y Benjamin Franklin, Barack Obama ha
anunciado hoy el final de 54 años de guerra política, diplomática, económica
-y, en 1963, casi hasta atómica- entre Estados Unidos y Cuba. En un discurso de
15 minutos en la Sala del Gabinete, en la Casa Blanca, el presidente de Estados
Unidos ha declarado que "hoy, Estados Unidos está cambiando su relación
con el pueblo de Cuba".
Según Obama, la política de aislamiento de La Habana
llevada a cabo por Washington "ha estado basada en las mejores
intenciones", pero "ha tenido escasos efectos". El jefe del
Estado y del Gobierno estadounidense ha declarado que "no creo que podamos
seguir haciendo lo mismo durante cinco décadas y esperar resultados
diferentes".
Ésa es una frase cargada de simbolismo en Estados
Unidos, donde a menudo se recurre, sobre todo en el debate político, a la
definición de Albert Einstein de 'locura' de "hacer la misma cosa una y
otra vez y esperar resultados diferentes".
Para Obama "estos 50 años han mostrado que el
aislamiento no ha funcionado. Es hora de un nuevo enfoque". El presidente
estadounidense recordó que cuando él nació, en 1961, el embargo a Cuba ya
existía. Ahora, sin embargo, ha quedado tan diluido, incluso antes de las
medidas anunciadas hoy miércoles, que, en palabras de Jason Marczack,
subdirector del centro Adrienne Arsht para América Latina del 'think tank'
Atlantic Council, "solo existe en el nombre".
Por otra parte, Obama ha destacado la implicación
"personal" del Papa Francisco en el proceso de negociaciones entre su
país y Cuba para iniciar una normalización de las relaciones diplomáticas
bilaterales. Además, el presidente recordó que EEUU ya mantiene relaciones con
China y con Vietnam.
Obama fue conciliador en su mensaje. Alabó la tarea
de los médicos cubanos en África en la lucha contra el ébola. Y también recordó
que las empresas estadounidenses han sido perjudicadas en el bloqueo a Cuba.
La
libertad en Cuba
Pero también fue realista. "Dada la Historia de
Cuba, preveo que ese país continúe llevando a cabo políticas que en ocasiones
serán diametralmente opuestas a los intereses estadounidenses", dijo, en
clara referencia a la alianza de los Castro con regímenes como el de Venezuela.
Asimismo, Obama dejó claro que no espera que la democracia llegue a la isla:
"No me hago ilusiones sobre la continuación de las barreras a la libertad
en Cuba".
El presidente de EEUU y el dictador cubano, Raúl
Castro, mantuvieron ayer una conversación de casi una hora. Era la primera vez
que ambos cargos se comunicaban directamente en 55 años. De hecho, desde que
llegó Fidel Castro al poder, la reunión a más alto nivel entre EEUU y Cuba
había sido el 19 de abril de 1959, cuando el entonces vicepresidente, Richard
Nixon, se reunió con Fidel Castro durante tres horas y media en Washington. En
aquella fecha, los padres de Barack Obama ni siquiera se habían conocido.
En los 55 años que han pasado desde entonces, quedan
la crisis de los misiles; las guerras de Angola y Eritrea, donde Cuba hizo en
'trabajo sucio' a la URSS-con EEUU apoyando, en esos países, a los
insurgentes-; el apoyo de Castro a las guerrillas de izquierdas en
Latinoamérica; el bloqueo-secundado por la mayor parte de los países europeos,
con la excepción de la España de Franco y el Portugal de Salazar-; y decenas de
intentos de asesinato de Fidel Castro por EEUU, además de la frustrada invasión
de la isla en Bahía Cochinos. Más de medio siglo de guerra subterránea que en 1963
estuvo a punto de convertirse en un Holocausto nuclear y que desde hoy queda
para los libros de Historia.
Por
PABLO PARDO/El Mundo

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