EL BARCA CAMINA FIRME HACIA EL TÍTULO CON UN TRIUNFO CÓMODO ANTE EL ESPANYOL (0-2)

BARCELONA (25 Abril 2015).- El Barça cada día juega mejor. Todas las piezas funcionan a la perfección. La 'MSN' juega de memoria, como un máquina perfectamente engrasada. Messi y Neymar solventaron un derbi catalán blaugrana de principio a fin (0-2). La posesión superó en muchas fases del partido el 80% a favor de los de Luis Enrique.

El Espanyol no apareció por su casa. Un tiro demasiado cruzado de Felipe Caicedo y algún fogonazo de Stuani en los minutos finales fueron las únicas oportunidades de los 'periquitos'. Desaparecidos en ataque y flojos en defensa muy flojos. Su rival les arrolló con la mejor de sus armas: la intensidad.

Rafinha, titular esta tarde, encajó perfectamente en la medular del conjunto blaugrana con la mejor versión de Iniesta y un Busquets en plenitud. Al cuarto de hora, después de un par de ocasiones de Suárez, Neymar se encargó de abrir lata. Pase milimétrico de 35 metros de Leo Messi a Jordi Alba, quien toca de primeras para Suárez y el charrúa la deja pasar con maestría para el remate a placer del brasileño (0-1, min. 17). La jugada, para enmarcarla.


Sin tiempo para reaccionar, el Barça, dueño y señor del partido, atestó un segundo golpe casi definitivo, que no tuvo que subir al marcador. En la jugada de tiralíneas participó Iniesta y Luis Suárez, en fuera de juego, quien asistió a Messi. El '10' culé, casi sin ángulo, batió a Casilla sin problemas (0-2, min. 25). Gol número 36 del argentino, a tres de Cristiano Ronaldo.

Neymar la tuvo antes del descanso en un chut que despejó Casilla en otro servicio de lujo del delantero uruguayo.

El Barça se queda con 10
La segunda parte siguió por las cauces previstos. Sin forzar demasiado, los de Luis Enrique encontraron espacios a la espalda de la defensa blanquiazul con una facilidad insultante. Otra vez Neymar pudo aumentar diferencias y cerrar el chiringuito hasta el final, pero Casilla salió vencedor en el mano a mano con el brasileño.

Tuvo que ser Mateu Lahoz el que animara un poco este descafeinado derbi catalán con la expulsión de Jordi Alba. El lateral se llevó dos amarillas casi de manera simultánea por protestar. El calentón del zaguero fue excesivo y la reacción del colegiado, desproporcionada.

El Espanyol mejoró tímidamente con la superioridad numérica, aunque nunca agobió en exceso a Claudio Bravo; es más, el Barça siguió teniendo el control del esférico con la 'MSN' sacando petróleo en cada jugada. El protagonista en los locales, Kiko Casilla, como en el primer tiempo. Messi envió otro de sus disparos imposibles al palo y Neymar falló otra cantada.

En los últimos diez minutos, el Barça encendió el piloto automático y bajó revoluciones. Los pocos acercamientos del Espanyol al área de Bravo, los desbarató el chileno sin despeinarse. Seguramente, Stuani tendrá pesadillas esta noche con el veterano arquero blaugrana.

El central Héctor Moreno las tendrá con Mateu Lahoz, que le expulsó en el tiempo de descuento por doble tarjeta amarilla también por protestar airadamente. Y así terminó el partido entre protestas y quejas de uno y otro equipo.


Victoria del Barça en un derbi que solo duró 20 minutos. El Espanyol nunca dio sensación de poner en peligro los tres puntos de los culés que dan un paso de gigante hacia el título de Liga. La distancia con el Real Madrid es de cinco puntos. Ahora le toca al Madrid jugar en Balaídos.

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