AGITADA VIDA POLÍTICA MARADONA; Fidel, Chávez y el Che, entre sus influencias y admiraciones

BOGOTÁ, Colombia (10 Abril 2015).- Si Diego Maradona descubre su hombro derecho, luce el emblemático rostro de Ernesto el Che Guevara. Si destapa su pierna zurda -la mágica-, aparece en su pantorrilla la imagen del líder cubano Fidel Castro. Se trata de su mártir, el Che,  y de su gran amigo, Fidel, como los ha denominado. Y los lleva retratados en su cuerpo, quizá como una forma de reafirmar su irreverencia, su vocación contestataria ante todo aquello que lo incomoda, que lo oprime, y que va mucho más allá de sus conocidas críticas a la Fifa. Maradona,  el hombre que tocó el cielo con sus gambetas, nunca amagó su activismo político.
Desde muy chico, cuando aún era un ignoto y prematuro futbolista, Diego ya era irreverente. De aquellos que no se callan lo que piensan, quizá porque creció en un barrio muy humilde, Villa Fiorito, en Buenos Aires, donde maduró esa postura rebelde y al que llegó a describir como un barrio de lucha. “En Fiorito –dijo alguna vez- si se podía comer se comía, si no, no”. Y cuando ya era la estrella del fútbol mundial, tuvo más legitimidad para expresar sus opiniones, sus polémicas críticas, que van desde decirle “asesino” al expresidente estadounidense George Bush, como en el 2003, expresar su apoyo a la lucha de minorías o movimientos sociales, y hasta cazar una batalla contra la iglesia.


Uno de los tatuajes de Diego Maradona. (Archivo Particular).
Una de sus anécdotas célebres fue justamente por una crítica abierta contra el vaticano, cuando Juan Pablo II era el Papa.  “Entré y vi el techo de oro. Y me dije cómo puede ser tan hijo de pu… de vivir con un techo de oro y después ir a los países pobres y besar a los chicos con la panza así. Dejé de creer, porque lo estaba viendo yo”, contó  en su autobiografía llamada Yo soy el Diego.
Muchos años después, cuando fue nombrado el Papa argentino Francisco, Maradona retomó su confianza en la iglesia. “De ahora en adelante soy el capitán del equipo de Francisco”, dijo y desde entonces ha estado involucrado en iniciativas humanitarias como el Partido por la Paz, en Roma, el año pasado, y este que lo trae ahora a Colombia.
Hacia la izquierda
La imagen es memorable. Año 2001. Palacio de la Revolución, en Cuba. Maradona, vestido todo de negro, le enseña su tatuaje de la pierna izquierda a su interlocutor, que vestía un habitual traje verde oliva, y que lucía su protuberante barba blanca. Es el rostro de Fidel Castro, el que está en su pierna, y el que lo observa.
Diego llegó a la Habana en el 2000 para iniciar su conocido tratamiento de desintoxicación por su adicción a las drogas, y siempre que volvió, por uno u otro motivo,  encontró a Fidel, con quien creo un profundo lazo de amistad. Incluso, lo considera un héroe y una figura emblemática de la humanidad.

Fidel Castro con Diego Maradona. (Archivo Particular).
Maradona nunca escondió  su simpatía por Fidel, por sus ideas. Pero ha tenido otras amistades que han marcado su vida política.  Esa devoción que profesa por Fidel o por el Che, también la hizo pública por el expresidente de Venezuela, el fallecido Hugo Chávez.  Fue tan cercana su relación con el ‘chavismo’, que en el 2013 cuando estuvo visitando los restos de Chávez, se explayó en elogios póstumos hacia él: "Lo que me dejó Hugo fue una gran amistad, una sabiduría política increíble. Hugo Chávez ha cambiado la forma de pensar del latinoamericano, nosotros estábamos entregados a Estados Unidos y él nos metió en la cabeza que podíamos caminar solos", dijo en el canal estatal Telesur y luego instó a los venezolanos a votar por Nicolás Maduro, actual presidente.
Política y fútbol
Maradona es capaz de hablar de fútbol por horas, pero también de política. Lo demostró durante el Mundial de Brasil en el programa De Zurda, junto al periodista Víctor Hugo Morales. El programa, emitido por Telesur, tuvo a importantes figuras del fútbol y a líderes de la política latinoamericana, como  el expresidente uruguayo Pepe Mujica, o los mandatarios de Ecuador, Rafael Correa,  y de Bolivia, Evo Morales.

Diego Maradona viendo a Boca Juniors. (Archivo particular).
En ese espacio televisivo Diego aprovechó para recordar a Hugo Chávez y para hacer pública la correspondencia que sostenía con Fidel Castro, y con la cual se disiparon los rumores de su muerte.
De Zurda es una etapa más en la vida futbolera y política de Maradona, quien además ha apoyado la lucha de las Madres de la Plaza de Mayo, en Argentina; ha tenido vínculo con cantautores de música social y protesta como el cubano Silvio Rodríguez; ha lanzado consignas en favor de la lucha de los palestinos -“Viva Palestina”- y en Bolivia fue condecorado por su apoyo a los Movimientos Sociales. Ahora está en Colombia, para dar un toque de zurda por la paz.

Por PABLO ROMERO/El Tiempo

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