HURACÁN PATRICIA DESATA FURIA SOBRE MÉXICO, NO HUBO MUERTOS NI DAÑOS IMPORTANTES
PUERTO VALLARTA, México (24 Octubre 2015).- El
huracán Patricia se internaba el sábado de madrugada en una región montañosa de
pequeñas poblaciones en el oeste de México, algo debilitado de sus magnitudes
récord del día anterior pero con fuerza suficiente para descargar lluvias
torrenciales que podrían causar peligrosas inundaciones y deslaves, advirtieron
las autoridades.
Patricia, que en su momento de mayor potencia fue
uno de los huracanes más fuertes jamás registrados, tocó tierra el viernes en
una zona poco poblada de la costa mexicana del Pacífico como huracán de
categoría 5. No golpeó directamente la ciudad turística de Puerto Vallarta ni
el importante puerto de Manzanillo.
Pese a los primeros informes de inundaciones y
deslaves, no había noticias de víctimas mortales o daños importantes mientras
la tormenta avanzaba sobre las montañas del interior al caer la noche. Las
imágenes de televisión grabadas en la costa mostraban árboles y postes eléctricos
derribados y calles inundadas. Milenio TV incluyó imágenes de autos y autobuses
arrastrados por las crecidas en el estado de Jalisco.
El presidente Enrique Peña Nieto dijo en un mensaje
televisivo que los daños eran "menores a los correspondientes a un huracán
de esa magnitud", aunque señaló que "la parte más peligrosa"
estaba por verse.
La tormenta se debilitó a categoría 1 el sábado por
la mañana, con vientos sostenidos máximos de 75 millas por hora y se esperaba
que se disipara sobre las montañas del interior de México para convertirse en
tormenta tropical el sábado.
El centro de Patricia se encontraba unos 50 millas
al sur suroeste de Zacatecas, México.
Brandie Galle, una turista de Grants Pass, Oregon,
dijo que se había refugiado con otros visitantes en un salón de fiestas con
ventanas protegidas en el Hard Rock Hotel de Puerto Vallarte. Dos horas después
de que el huracán tocara tierra, y dado que la ciudad no había sufrido graves
consecuencias de la tormenta, los trabajadores les dejaron salir para comer en
un restaurante del hotel.
"Dijeron que parecía que la tormenta había
golpeado más abajo", dijo. "Todo el mundo empieza a animarse un poco,
pero sigue un poco en vilo esperando a ver qué pasa con la tormenta".
Algunos huéspedes desesperados por marcharse habían
pagado antes $400 a taxistas para que les llevaran 120 millas hasta la ciudad
interior de Guadalajara, dijo Galle.
Los aeropuertos de Puerto Vallarta, Manzanillo y
Tepic estaban cerrados el viernes, pero las autoridades anunciaron un puente
aéreo el sábado para sacar a los viajeros varados de las zonas golpeadas por la
tormenta.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos
dijo que el huracán presentaba vientos sostenidos de 130 millas el viernes por
la noche. El vórtice se localizaba a unos 50 millas al sureste del balneario
turístico de Puerto Vallarta.
A lo largo de un tramo de costasalpicado de
tranquilos pueblos pesqueros y deslumbrantes complejos turísticos, vecinos y
visitantes se habían refugiado en albergues y viviendas. En Puerto Vallarta,
los habitantes habían protegido sus casas con sacos de arena y cubierto las
ventanas de tablones y cinta adhesiva, mientras que los hoteles recogieron los
restaurantes a pie de playa.
Los Sokol, una familia de cinco miembros de un
suburbio de Detroit, tenían previsto salir en avión de Puerto Vallarta el
viernes, pero terminaron pasando varias horas en un refugio en una universidad
tras la cancelación de su vuelo. Cuando llegó la noche estaban donde empezaron:
en su hotel, e ilesos.
"Es increíble cómo pasó de ser la peor de la
historia a sólo algo de lluvia intensa", comentó Susanna Sokol, señalando
que al menos el huracán había dado a su hija un cumpleaños para recordar.
"Durante un rato fue bastante estresante",
dijo Tom Sokol. "Me sentí culpable por traer a mis hijos aquí".
Patricia se formó de pronto el martes como tormenta
tropical y ganó fuerza con rapidez para convertirse en huracán. En 30 horas
había alcanzado la categoría 5, tomando a muchos por sorpresa con su veloz
evolución.
Para el viernes era el huracán más potente jamás
documentado en el continente americano, con una presión central de 880
milibares y vientos sostenidos de 200 millas por hora, según el Centro Nacional
de Huracanes, aunque las autoridades mexicanas aseguraron que alcanzó los 248
millas por hora.
La fuerza de Patricia era comparable a la del tifón
Haiyan, que hace dos años dejó más de 7,300 muertos o desaparecidos en
Filipinas, según la Organización Mundial Meteorológica de Naciones Unidas.
Las autoridades mexicanas declararon el estado de
emergencia en docenas de localidades de los estados de Colima, Nayarit y
Jalisco, y se cerraron las escuelas. Muchos vecinos compraron suministros antes
de la llegada de la tormenta. Las autoridades abrieron cientos de refugios y
anunciaron sus planes de cortar la electricidad como medida de seguridad.
Uno de los huracanes más devastadores hasta ahora en
México golpeó en 1959 en las costas de Colima y dejó al menos 1,500 muertos,
según registros del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
Se cree que decenas de miles de ciudadanos
estadounidenses residen o están de vacaciones en zonas que probablemente se
verán afectadas por la tormenta, señaló el portavoz del Departamento de Estado
de Estados Unidos Mark Toner.
Patricia también es una amenaza para Texas, ya que
los meteorólogos esperan que incluso después de disiparse, es probable que la
humedad tropical que desplaza alimente las lluvias que ya anegan el estado
sureño.
El Servicio Nacional de Meteorología de Estados
Unidos señaló que se mantendría un aviso por inundaciones repentinas hasta el
domingo en las zonas de Dallas-Forth Worth, Austin y San Antonio.
Galveston estaba bajo aviso de inundaciones en la
costa hasta el sábado por la noche.


No hay comentarios.: