ZURICH (17 Diciembre 2015).-Joseph Blatter intentará salvar su cargo de
presidente de la FIFA el jueves ante el comité de ética que él ayudó a crear, y
cuya autoridad no reconoce en su caso.
El suspendido dirigente de la FIFA tenía previsto
decir a los cuatro magistrados que es inocente de las acusaciones, en su
primera visita desde octubre a la sede del organismo que rige el fútbol
mundial.
Blatter fue clave en la formación en 2012 de un
comité de ética más duro e independiente y que, según afirma ahora, carece de
competencia para destituir al presidente electo.
“Ahora ha vuelto para perseguirle”, señaló esta
semana a Associated Press Mark Pieth, exasesor anticorrupción de la FIFA.
Blatter se arriesga a una sanción de por vida si el
veredicto de los jueces —esperado para principios de la semana que viene— le
declara culpable de soborno por aprobar un pago de 2 millones de dólares de la
FIFA a Michel Platini en 2011.
Blatter también podría recibir una sanción de varios
años por conflicto de intereses entre los dos veteranos directivos de la FIFA.
O podría ser interrogado sobre la posible falsificación en cuentas de la FIFA.
El directivo llegó a la sede poco después de las 8
de la mañana (0700 GMT) en un auto con chofer para la vista, prevista para una
hora más tarde.
Blatter ha dicho que para un presidente de la FIFA
resulta “humillante” que se le prohíba ejercer su puesto en su propio comité de
ética.
En una entrevista a la televisión suiza el mes
pasado, Blatter dijo que el comité de ética que él introdujo tras una crisis de
corrupción anterior no tiene autoridad para destituirle.
Sólo el Congreso de la FIFA o las federaciones
miembros pueden expulsar a un presidente, dijo en esa ocasión Blatter.
En julio de 2012, la FIFA cambió el comité interno
para vigilar las conductas poco éticos por un sistema bicameral de fiscales y
jueces con libertad y financiamiento para iniciar casos.
Pieth dirigió un grupo de expertos anticorrupción y
directivos del fútbol que asesoró a Blatter y a la FIFA para hacer reformas de
modernización entre 2012 y 2014. No todas sus propuestas se aceptaron, pero el
tribunal de ética de dos cámaras fue crucial.
“Debe decirse que (Blatter) fue el que lo impulsó en
el Congreso”, dijo Pieth, profesor de derecho en Suiza, en una entrevista
telefónica. “Ése fue el momento en el que todos pensamos que iba en serio, al
menos sobre la letra de los cambios”.
Pieth describió las declaraciones recientes de
Blatter sobre el tribunal con una “situación clásica” en la que líderes
inmersos en acusaciones piden un trato especial.
“Da miedo cuando se dan la vuelta y dicen ‘se aplica
a todo el mundo pero no a mí, porque yo soy el soberano”’, comentó Pieth, exinvestigador
de Naciones Unidas.
Blatter se quejó sobre las competencias del comité a
la agencia rusa de noticias TASS luego de que se le impusiera una sanción de 90
días.
“Pueden ser independientes, pero no tienen que serlo
en mi contra”, dijo en octubre, según le citó la agencia.
Blatter fue acusado por el comité de ética después
de que el fiscal general suizo abriera un proceso penal en su contra por un
supuesto “pago desleal” a Platini, que boicoteará su propia vista de ética el
viernes.
El caso gira en torno a un pago de unos 2 millones
de dólares de dinero de la FIFA en concepto de salario adeudado por su trabajo
como asesor presidencial de Blatter entre 1999 y 2002.
Platini pidió un salario de un millón de francos
suizos. Blatter ha dicho que el exinternacional francés tenía un contrato por
300.000 francos suizos, igual que su entonces secretario general, en línea con
la estructura salarial de la FIFA. A eso se sumaba un “acuerdo entre
caballeros” de que recibiría el resto más adelante.
La ley suiza sólo obligaba a la FIFA a pagar el
dinero aplazado en los cinco años siguientes al trabajo realizado, pero
Platini, que para entonces era presidente de la UEFA, supuestamente pidió la
compensación en 2010 y la recibió en febrero de 2011.
El momento del pago ha despertado sospechas, ya que
se hizo meses antes de unas elecciones presidenciales en las que la UEFA instó
a sus miembros a apoyar a Blatter contra el catarí Mohamed bin Hammam. Blatter
terminó ganando sin oposición después de que Bin Hamman se viera implicado en
un escándalo de sobornos relacionado con los votantes del Caribe.
Blatter también podría verse interrogado el jueves
sobre acusaciones de contabilidad falsa porque la deuda de la FIFA con Platini
no se reflejó en los informes financieros entre 2002 y 2011.
“La primera parte del pago está en las cuentas. La
segunda no, pero no soy contable de la FIFA”, dijo Blatter esta semana en una
entrevista con el diario deportivo italiano Gazzetta dello Sport. “Y estuviera
o no estuviera en las cuentas, era una deuda que había que pagar”.
En otra entrevista con el periódico francés
Liberation, Blatter dijo que se enfrenta a dos opciones de castigo: una sanción
de por vida o una de dos años y una multa de 160.000 francos suizos (unos
161.000 dólares).
El directivo puede apelar ante la FIFA y el Tribunal
de Arbitraje del Deporte (TAS, por sus siglas en francés) y quiere limpiar su
nombre antes de presidir el congreso electoral de la FIFA, fijado para el 26 de
febrero en Zúrich.
“Puedo ir ante cualquier tribunal con la conciencia
tranquila”, dijo Blatter a Liberation.


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