CONDENAN MECÁNICO DOMINICANO A 35 AÑOS A CADENA PERPETUA ACUSADO DE QUEMAR MUJER
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NUEVA YORK (17 Febrero 2016).- El mecánico dominicano
Carlos Díaz, quien en 2013, le quemó la cara a su ex mujer con un soplete e
intentó hacer lo mismo con su antiguo jefe en un taller en el que trabajaba en
el sector Inwood del Alto Manhattan, fue condenado a 35 años a cadena perpetua
por el juez Gregory Carro de la Corte Suprema Estatal en Manhattan.
El abogado del mecánico, Erin Darcy, pidió clemencia
al magistrado, alegando que Díaz, cometió el hecho debido a perturbaciones
mentales, pero el juez, no se tragó el argumento y le impuso la drástica
sentencia.
El fiscal adjunto Randolph Clarke Junior, pidió al
magistrado, condenar al dominicano a 50 años a vida.
El fiscal calificó a Díaz de “sumamente egoísta y en
vez de asumir la responsabilidad por su fracaso matrimonial, lo que hizo fue
tomar venganza contra su ex mujer”.
El juez dijo que mientras Díaz será tratado por sus
problemas mentales, el cárcel, lo sentenció a la larga pena, que incluye la
deportación a la República Dominicana, “porque cometió el horrible ataque a
sangre fría, que fue calculado y francamente insensible”.
"Al acusado no le importaba nada ni nadie más
que él sí mismo," añadió el fiscal adjunto.
Díaz fue encontrado culpable en el juicio en
diciembre por los cargos de intento de asesinato, asalto, intento de asalto y
tentativa de incendio.
El defensor del mecánico, argumentó que Díaz, nunca
ha sido tratado de sus problemas psicológicos.
El magistrado Carro
dijo que mientras Díaz puede sufrir de problemas psiquiátricos, su
conducta fue aterradora, deliberada e intencional.
"Yo también creo plenamente que entendía sus
acciones que fueron ilícitas e intencionales", señaló el juez.
El abogado Darcy solicitó una condena de 20 años a
por vida, diciendo que habría sido una
sentencia más apropiada.
Darcy dijo que
antes de su detención, Díaz parecía ser un hombre funcional y trabajador
que mantenía a su familia y se preocupaba por sus dos hijos.
“Pero la realidad era una que tenía una imagen muy
diferente, argumentó.
“Mirándolo de cerca, que se aprecia a un hombre muy
enfermo mentalmente y de rápido deterioro, sin diagnóstico ni tratamiento, que
venía sufriendo año tras año", agregó el abogado defensor.
Díaz, hablando a través de un intérprete en español,
expresó remordimiento.
"Lamento lo que pasó. Mi corazón está roto, no
soy tan malo…”, le dijo al juez antes de
ser sentenciado.
Su ex esposa, ofreció un emotivo testimonio en el
juicio por el dolor que sufrió durante y después del incidente.
Relató que el mecánico después que quemarla en la
cara con el soplete, intentó dejarla morir en un estacionamiento cuando y se
fue a un taller de desabolladora, donde
trabajaba, donde trató de hacerle lo mismo a su ex jefe, Gerson
Marchena, quien logró frustrar el ataque.
El hecho ocurrió en la Novena Avenida y la calle
207.
Por
MIGUEL CRUZ TEJADA


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