LONDRES (23 Junio 2016).- Gran Bretaña votó el
jueves a favor de abandonar la Unión Europea tras una agria y divisiva campaña
electoral, una noticia que derribó el gobierno británico, hundió los mercados
internacionales el viernes y resquebrajó la estabilidad de un proyecto de
unidad continental diseñado hace medio siglo para evitar una III Guerra
Mundial.
La decisión plantea la posibilidad de años de
negociaciones sobre comercio y lazos políticos y empresariales con lo que se
convertirá en un bloque de 27 países, un divorcio sin precedentes que podría
llevar décadas. “Amanece en una Gran Bretaña independiente”, dijo el líder del
Partido Independencia de Reino Unido (UKIP), Nigel Farage, ante los vítores de
sus seguidores en la fiesta de campaña del bando partidario de salir del
bloque. “Que el 23 de junio pase a la historia como nuestro nuevo día de
independencia”, exclamó.
El primer ministro británico, David Cameron, que
había liderado la campaña por mantener a Gran Bretaña en la UE, anunció que
renunciaría al cargo en octubre cuando su Partido Conservador celebre su
conferencia anual. El próximo primer ministro decidirá cuándo se invoca el Artículo
50, que inicia una salida de la UE. “Haré todo lo que pueda como primer
ministro para mantener estable el rumbo durante las próximas semanas y meses”,
dijo. “Pero no creo que sea adecuado que yo sea el capitán que guía al país a
su próximo destino”. La comisión electoral señaló que el 52% de los votantes se
inclinó por abandonar la UE.
La participación fue alta, un 72% de los más de 46
millones de votantes registrados acudió a las urnas. Los sondeos antes de los
comicios mostraban una carrera muy ajustada, pero la última tendencia en la
semana anterior al referendo parecía favorecer a los partidarios de seguir en
la UE. El resultado conmocionó a los inversionistas y golpeó los mercados
internacionales. Los índices de referencia cayeron en torno a un 8% en Japón y
Alemania.
El euro cayó frente al dólar y la libra quedó a su
nivel más bajo desde 1985, perdiendo más de un 10% desde aproximadamente 1,50
dólares, para quedar por debajo de 1,35 dólares, ante el temor de que cortar
lazos con el mercado único europeo perjudique a la economía británica y socave
la posición de Londres como centro financiero global. El gobernador del Banco
de Inglaterra, Mark Carney, intentó tranquilizar a los mercados. “Estamos bien
preparados para esto”, dijo Carney.
“El Tesoro y el Banco de Inglaterra han trabajado en
extensas preparaciones de contingencia… Hemos tomado todas las medidas
necesarias para prepararnos para los sucesos de hoy”. También en un intento de
tranquilizar los ánimos, el más destacado defensor del Brexit, Boris Johnson,
adoptó un tono más serio del habitual para el extravagante exalcalde de
Londres. Johnson dijo que el resultado no pretendía en ningún modo que el Reino
Unido estuviera “menos unido” o fuera “menos europeo”.
Sin embargo, la primera ministra de Escocia, Nicola
Sturgeon, dijo que un nuevo referendo sobre la independencia escocesa “tiene
que estar sobre la mesa”. El bando a favor de la independencia perdió hace dos
años en un referendo en la región, pero sus líderes condicionaron después ese
resultado a la permanencia británica en la UE.


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