Después de la alegría que le dio Jarlinson Pantano al
país ganando en Culoz, la etapa 16 del Tour arranca desde Moirans-en-Montagne,
una pequeña localidad del Macizo del Jura, y termina con la llegada a la
capital suiza, Berna. Es la ciudad natal de Fabian Cancellara, que ya ha
anunciado que el final de su carrera no anda lejos. También la del director de
la BMC, Andy Rihs, que está detrás de la construcción del velódromo de Suiza
para fomentar el desarrollo de futuros profesionales del ciclismo en el país.
(Conozca las etapas de la edición 103 del Tour en nuestro especial)
En un terreno ondulado que entra en territorio
helvético en el kilómetro 104, el único aliciente que ha buscado la
organización para mantener el interés hasta el final es una cota de cuarta
categoría, la de Muhleberg, de 1,2 kilómetros al 5 por ciento a 19 kilómetros
de meta. Después de pasar por una zona pavimentada, la recta final tiene una
pequeña elevación que puede descartar a los velocistas puros, si es que llega
alguno de ellos a ese punto.
Después de hacerse con el maillot amarillo en la
quinta etapa, Greg van Avermaet, confesó que tenía una misión más allá de la de
ejercer de gregario de Richie Porte y Tejay van Garderen: ganar la etapa 16 para
dedicársela a Rihs. La corta pero exigente subida por pavés antes de la meta de
Berna espera al belga para que su deseo se haga realidad.
Mark Cavendish prevé un sprint complicado pero, al
fin y al cabo, un sprint. Es la última oportunidad para los velocistas antes de
la gran final de París. La última vez que el Tour pasó por Suiza fue en
Porrentruy, en el año 2012. Thibaut Pinot, con 22 años, se descubrió ese día,
como una esperanza del ciclismo francés.
No se esperan ataques dentro del pelotón, pero puede
repetirse lo ocurrido en la llegada a Montpellier el miércoles pasado, donde un
ataque de Peter Sagan hizo que Froome se le pegara a rueda y le sacaran seis
segundos al pelotón principal. Aún y con la ventaja que tiene el pedalista
británico, Jarlinson Pantano no da nada por perdido en el Tour. “Froome ha
demostrado que está fuerte, pero el Tour de Francia termina en París y
cualquiera puede tener un día de crisis y perder tiempo. Tiene dos Tours en su
palmarés pero Nairo también está fuerte y creo que todavía no debería darlo
todo por perdido”, aseguró.
Ante la jornada de descanso, los favoritos tratarán
de ahorrar fuerzas para afrontar una muy exigente última semana de carrera, con
los Alpes de jueces.


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