BEBÉS DE MADRES ADICTAS A LOS OPIOIDES SUFREN DE DESARROLLO ATROFIADO
CHICAGO (30 Agosto 2018).- Los
bebés que nacen de madres adictas a los opioides sufren de desarrollo
atrofiado, como dificultades para aprender, hablar y socializar, dice un
estudio.
Aproximadamente
uno de cada siete niños afectados tuvieron que tener clases especiales debido a
diversos tipos como desarrollo atrofiado, lentitud al hablar, o dificultades
para entender idiomas comparado con uno de cada 10 niños nacidos de madres que
no ingirieron opioides, dice la investigación.
El estudio
subraya la importancia “totalmente crítica” de detectar los síntomas en etapa
temprana, antes de la edad escolar, para darles la oportunidad de tener un
rendimiento escolar normal, dijo la doctora Nathalie Maitre, especialista del
Nationwide Children’s Hospital en Columbus, Ohio. “Esto confirma lo que los
especialistas hemos estado viendo al hacerle seguimiento al desarrollo
neurálgico de estos niños”, expresó.
El
experimento abarcó unos 7.200 niños entre los 3 y 8 años de edad registrados en
el programa Medicaid de Tennessee. Casi 2.000 de ellos nacieron con lo que se
denomina síndrome de desintoxicación del recién nacido. Es un conjunto de
síntomas causados por el súbito retiro de los opioides consumidos por la madre,
como analgésicos fuertes, la heroína o el fentanilo. Esas drogas pasan por la
placenta y llegan al sistema nervioso del bebé.
Los síntomas
incluyen temblores, llanto imparable, diarrea y dificultades para dormir y
comer.
En
Tennessee, un estado duramente golpeado por la epidemia de opioides que afecta
a Estados Unidos, la proporción de bebés afectados se disparó de menos de uno
por 1.000 en 1999 a 13 por 1.000 en el 2015.
No se sabe
si las cifras serían exactamente iguales en otros estados pero en Tennessee, la
mayoría de los bebés nacidos con el síndrome están registrados en el programa
Medicaid estatal. También en Tennessee, un diagnóstico de ese síndrome permite
a los pequeños recibir atención especializada temprana.
Maitre,
quien no estuvo involucrada en el estudio, dijo que sospecha que la
averiguación subestimará la magnitud del problema, pues sólo le hace
seguimiento a los niños a quienes se le diagnosticó el problema en etapa
temprana.
La única
averiguación parecida que se ha hecho fue en Australia el año pasado, en que se
demostró que los chicos afectados tuvieron peor rendimiento académico en el
séptimo grado comparado con los otros alumnos.El estudio examinó cuántos niños
fueron diagnosticados con dificultades de aprendizaje y recibieron servicios
especiales en la escuela. No reparó en el rendimiento escolar. Los resultados
fueron publicados el jueves en la revista Pediatrics .
Los
investigadores dijeron que tomar en cuenta otros factores que podrían afectar
el desarrollo del menor — como el peso al nacer y el nivel educativo o el uso
de cigarrillos por parte de la madre — no afectó los resultados.
El doctor
William Schaffner de la Universidad de Vanderbilt, coautor del estudio, dijo
que es lógico pensar que el uso de opioides por parte de la madre durante el
embarazo afecta la salud del hijo. Algunos estudios han detectado que el
síndrome afecta el cerebro de los pequeños, particularmente en una sección del
cerebro a cargo del aprendizaje.
Pero la
doctora Mary-Margaret Fill, la principal autora del texto y experta para el
departamento de salud de Tennessee, dice “estos niños de ninguna manera están
condenados al fracaso. Hay excelentes programas y servicios para ayudar a estos
niños y a sus familias. Simplemente tenemos que asegurar que estén registrados
en el sistema”.


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