EN MADRID, ESPAÑA, EL SANCRISTOBALENSE BOLÍVAR REYES PONE EL ALTO EL “MANGÚ” Y EL SANCOCHO

7 de febrero de 20200 comentarios

MADRID (7 Febrero 2020).- Con el paso del tiempo, los dominicanos que residen en Madrid, España, han ido mostrando la capacidad de emprendimiento en tierras lejanas a la hora de montar un negocio. Hace 26 años que Bolívar Reyes, nativo de la provincia de San Cristóbal, sucumbió a los encantos de su pareja del momento y dejó todo por un vuelo y una nueva aventura en España.

Reyes pensó que su estadía en Madrid sería por tres meses, pero la joven mujer con la que estaba de pareja en ese momento, era el año 1994, lo convenció de que era hora de trabajar juntos y le consiguió una plaza de chofer en la casa de familia donde ella hacía la función de encargada.

El tiempo pasó y hoy es el propietario de un bar restaurante reconocido en el barrio madrileño de Cuatro Caminos.

Su fama de buena comida, calidad y seguridad en el servicio le ha ganado la confianza de la diplomacia dominicana presente en el Viejo Continente, pues no solo llegan los dominicanos, sino americanos, centroamericanos, colombianos y de otras nacionalidades que han aprendido a apreciar “la bandera dominicana”, un plato que se sirve como almuerzo y consiste en arroz blanco, carne, habichuelas rojas y ensalada verde.

Otros servicios que ofrece son el mondongo, pica pollo, longaniza con “patacones” (tostones-fritos de plátanos verdes) y ensaladas; mangú con salami, chuleta o huevos, sanchocho, pescado, pasteles en hoja y una amplia variedad de dulces de coco, tres leches, leche cortada y otros. El negocio se llama La Esquina Caribeña. Allí los servicios son a la carta. Pero el motivo principal que hizo llegar a conocer a Reyes no fue el de su negocio, sino cómo emprendió y cómo hoy es el encargado de todos los platos y bebidas que degustan los asistentes al estand dominicano en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) que se desarrolla cada año en la capital española. Cuenta Reyes que una vez fue visitado en su negocio por representantes del consulado dominicano y en medio de las conversaciones comprobaron que él era quien, con su negocio en Cuatro Caminos, preparaba las comidas dominicanas que se ofrecían en Fitur y desde ese momento fue contratado directamente.

El intermediario era un español. Cuando llegó a Madrid en 1994, ya era independiente en los pequeños negocios y el que tenía en ese momento lo dejó a cargo de una hermana porque siempre pensó en regresar a República Dominicana, pero las cosas le han ido bien, dice, desde que un familiar de la pareja que tenía los contrató a ambos para trabajar en hoteles que ellos tenían en España. Pasado los tres años, con sus ahorros volvió a independizarse y montó el negocio por el que hoy pasan cientos de personas a conocer y a degustar la comida típica dominicana.

Aquí llegan clientes de todas las nacionalidades, “desde que empecé fue buena la cosa”, dice Reyes, quien comenzó con cinco empleados y hoy tiene a 13 personas  trabajando en el negocio.

Actualmente está casado con una dominicana y como buen dominicano viaja dos veces y hasta cuatro desde Madrid a Santo Domingo y va a Santiago y a San Cristóbal. Pero esos viajes muchas veces no son de placer, sino de negocios, pues también maneja otra empresa que es de espectáculos, y que trae a Madrid artistas dominicanos de gira y a colombianos y a puertorriqueños.




Por CÁNDIDA ACOSTA

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