Los evangélicos españoles rechazan la propuesta de incluir el aborto como derecho constitucional
MADRID (15 Octubre 2025).- La Alianza Evangélica Española (AEE) ha hecho pública su posición ante el debate abierto por la propuesta de incluir el aborto como un derecho en la Constitución española. En un comunicado difundido este lunes, la entidad afirma que la iniciativa es “demagógica” y “un contrasentido”, y reitera su convicción de que “existe una vida humana desde el momento de la fecundación”.
“Pensar que es un derecho fundamental acabar con una
vida humana es propio de culturas bárbaras más propias de la antigüedad”,
señala la AEE. “Todo aborto es un fracaso de la sociedad, un hecho doloroso
para la mujer y quienes están cerca de ella”, añade el texto firmado por la
Junta Directiva.
La entidad evangélica recuerda que su postura sobre el
aborto “ya ha sido previamente expuesta” y que no ha cambiado. Considera que
solo puede contemplarse la interrupción del embarazo “en caso de claro peligro
de vida de la madre o de malformaciones graves que impliquen la inviabilidad
del feto”.
Falta
de alternativas y de información
En su comunicado, la AEE denuncia que la legislación
actual, “ampliamente permisiva”, no ofrece alternativas adecuadas a las mujeres
con embarazos no deseados. “Se da por hecho que el aborto es una salida
sencilla y sin consecuencias”, advierte la entidad, señalando la ausencia de
apoyo para resolver conflictos laborales, de pareja o familiares, así como de
información sobre opciones como la adopción.
Asimismo, critica que “no se ofrezca una información
adecuada sobre los riesgos y efectos secundarios de la práctica del aborto para
la madre”, lo que a su juicio impide una decisión verdaderamente libre. La AEE
cita estudios que “demuestran la existencia de depresión y otros síntomas psicológicos
post-aborto inducido”.
“Una paradoja” hablar de derecho reproductivo
El texto califica como “absurdo e inquietante” que en
el debate sobre el aborto “jamás se consideren los derechos de la vida humana
que va a ser eliminada”. En este sentido, compara la sensibilidad social hacia
las víctimas de guerras con la falta de atención a “las aún más indefensas que
se desarrollan en el útero materno”.
La Alianza critica además la terminología empleada en
el debate público: “Introducirlo como uno de los derechos sexuales y
reproductivos es una paradoja, ya que en realidad se trata de evitar la
reproducción. Hablar de interrupción voluntaria del embarazo es obviar que no
se desconecta un interruptor, sino que se elimina una vida”.
Objeción
de conciencia y libertad profesional
La AEE también expresa su oposición a la posibilidad
de elaborar un listado de profesionales sanitarios objetores del aborto,
coincidiendo con la postura del Colegio Oficial de Médicos de Madrid. “Supone
un control no justificado sobre los médicos que deciden libremente objetar”,
advierte, calificando tal registro como “una lista negra a evitar”.
La entidad recuerda que la objeción de conciencia “es
un derecho fundamental que protege de declarar sobre las propias creencias” y
que puede ser “sobrevenida en ambas direcciones”.
“No
es progreso acabar con más de 100.000 vidas humanas al año”
En su conclusión, la Alianza Evangélica rechaza que la
liberalización del aborto se identifique con el progreso social. “Una sociedad
como la española, donde se acaba con más de 100.000 vidas humanas cada año, no
es en absoluto progresista por ello”, afirma. Para la organización, esta
situación refleja “el fallo de pilares de justicia social, ética, valores y
sentido de futuro”, y una sociedad “destinada a un provenir incierto”.
Según las estadísticas oficiales presentadas por el
Gobierno este mes de octubre, en 2024 se practicaron 106.172 abortos, la cifra
más alta en más de una década.
En Francia, el aborto se incluyó en la Constitución
tras un debate social en el que los evangélicos se posicionaron en contra. En
Países Bajos, una iniciativa similar fue rechazada.


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