Dimite el jefe de la lucha antiterrorista de EE.UU. al considerar que Irán "no presentaba una amenaza inminente"; Trump dice era débil en materia de seguridad
WASHINGTON (17 Marzo 2026).- El funcionario de mayor rango de Estados Unidos en materia de antiterrorismo renunció este martes a su cargo por no estar de acuerdo con la guerra en Irán.
El hasta ahora director del Centro Nacional de
Antiterrorismo, Joe Kent, instó al presidente Donald Trump a "cambiar de
rumbo" en sus operaciones en el país de Medio Oriente.
En una carta publicada el martes en su cuenta de X,
Kent, afirmó que Irán no representaba una "amenaza inminente" para
Estados Unidos y sostuvo que la administración Trump "inició esta guerra
debido a la presión de Israel y de su poderoso lobby estadounidense".
Kent, de 45 años, es un veterano de las fuerzas
especiales de EE.UU. y de la CIA cuya esposa, Shannon Kent, técnica
criptológica de la Marina, murió en un atentado suicida en Siria en 2019.
Reacción
Trump y Leavitt
Donald Trump se pronunció sobre la renuncia de su
director de lucha antiterrorista.
"Siempre me pareció un buen tipo, pero siempre
pensé que era débil en materia de seguridad; muy débil en seguridad",
indicó a la prensa.
Y agregó: "No lo conocía bien, pero al leer su
declaración me di cuenta de que es bueno que se haya ido, porque dijo que Irán
no representaba una amenaza".
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline
Leavitt, afirmó que la sugerencia de Kent de que "Trump tomó la decisión
basándose en la influencia de terceros, incluso de países extranjeros, resulta
tanto insultante como ridícula".
"Tal como el presidente Trump ha declarado de
manera clara y explícita, él contaba con pruebas sólidas y contundentes de que
Irán iba a atacar primero a los Estados Unidos", añadió.
Al margen de la administración Trump pero dentro del
movimiento conservador en EE.UU., el famoso comentarista Tucker Carlson elogió
a Kent, con quien mantiene estrechos lazos personales.
"Joe es el hombre más valiente que conozco, y no
se le puede desestimar tildándolo de chiflado", declaró Carlson en una
breve entrevista con el periódico New York Times.
Afirmó que Kent "está dejando un puesto que le
brindaba acceso a inteligencia relevante del más alto nivel" y "los
neoconservadores intentarán destruirlo por ello".
"Él es consciente de ello y, aun así, lo
hizo", agregó.
Kent es la figura de más alto perfil dentro de la
administración Trump que ha criticado públicamente la operación conjunta de
EE.UU. e Israel en Irán.
En la carta, Kent señaló que anteriormente había apoyado
la plataforma de política exterior de Trump y, hasta el año pasado, creía que
este "había comprendido que las guerras en Medio Oriente le habían
arrebatado a Estados Unidos las preciosas vidas de nuestros patriotas y habían
mermado la riqueza y la prosperidad de nuestra nación".
Alegó, además, que "funcionarios israelíes de
alto rango" e influyentes periodistas estadounidenses habían sembrado
"desinformación", lo que llevó a Trump a desviarse de su ideario de
America First ("Estados Unidos Primero").
"Este eco se utilizó para engañarlo y hacerle
creer que Irán representaba una amenaza inminente para Estados Unidos",
continúa la carta. "Eso era una mentira".
Kent, seguidor de Trump durante muchos años que se
postuló sin éxito al Congreso en dos ocasiones, fue confirmado en su cargo por
un estrecho margen en julio del año pasado.
Muchos demócratas criticaron entonces sus vínculos con
grupos extremistas, entre ellos miembros de los Proud Boys.
Durante la audiencia de confirmación, Kent también se
negó a retractarse de sus afirmaciones de que agentes federales habían
fomentado los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de EE.UU., o de
que Trump había ganado las elecciones de 2020.
En el Centro Nacional de Antiterrorismo reportaba
directamente a la Directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, y
supervisaba el análisis y la detección de posibles amenazas terroristas
procedentes de todo el mundo.
Anteriormente, Kent había sido desplegado en el
extranjero con las fuerzas armadas estadounidenses en 11 ocasiones, entre ellas
un servicio con las fuerzas especiales del Ejército de EE.UU. en Irak.
Se convirtió en agente paramilitar de la CIA antes de
abandonar el servicio gubernamental tras la muerte de su esposa.
En su carta, Kent citó esta tragedia y también su
servicio militar, afirmando que "no puede apoyar el envío de la próxima
generación a luchar y morir en una guerra que no reporta ningún beneficio al
pueblo estadounidense ni justifica el costo de vidas estadounidenses".
Desde que Trump inició su segundo mandato en enero de
2021 se han producido varias dimisiones de altos funcionarios de su
administración Trump, entre ellas la de la directora de cumplimiento de la
Comisión de Bolsa y Valores, Margaret Ryan, y el presidente del Kennedy Center,
Ric Grenell.
En esta segunda etapa en la Casa Blanca, sin embargo,
la rotación de personal está siendo mucho menor que en la anterior, entre 2017
y 2021.
Joe Kent no ha sido un nombre destacado en la
administración Trump pero ocupó un cargo de alto nivel en inteligencia
antiterrorista, y su veredicto es demoledor.
Afirma que el fundamento del gobierno de EE.UU. para
ir a la guerra —que Irán representaba una amenaza inminente para Estados
Unidos— era una mentira.
Sin embargo, no señala al presidente como culpable.
Acusa a "altos funcionarios israelíes y a miembros influyentes de los
medios de comunicación estadounidenses" de "engañar" a Trump
para que abandonara la vertiente America First de su movimiento y sembrara
"sentimientos belicistas" sin un objetivo final definido.
Kent fue confirmado por un estrecho margen en el Senado el año pasado y recibió duras críticas de los demócratas, quienes señalaron que había abrazado teorías conspirativas (sostuvo que los alborotadores del 6 de enero eran "prisioneros políticos" y mantuvo la falsa afirmación de que las elecciones de 2020 le habían sido robadas a Trump).
Los demócratas también argumentaron que no estaba capacitado para ejercer el cargo debido a sus vínculos pasados con grupos supremacistas blancos y extremistas de extrema derecha.
Las críticas de Kent reflejan la fractura actual
dentro del movimiento MAGA de Trump, del que una parte influyente se opone
rotundamente a la guerra contra Irán al sostener que ha sido arrastrado hacia
ella por Israel, en contra de los propios intereses de Estados Unidos.


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